UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha ha denunciado la sobrecarga laboral y las excesivas horas extraordinarias que están realizando los trabajadores del transporte sanitario en Albacete. Esta situación ha provocado un aumento en los accidentes de tráfico de ambulancias y afecta tanto al servicio programado como al de urgencias. La saturación se ve agravada por el colapso del Hospital de Albacete, con falta de personal y vehículos, lo que limita la disponibilidad de ambulancias para el traslado de pacientes. UGT destaca un incremento del 30% en la carga de trabajo del servicio programado, sin cumplir los tiempos de espera ni cubrir bajas, lo que agrava aún más la crisis del transporte sanitario en la provincia. Para más información, visita el enlace.
El sindicato UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha ha alzado la voz ante una problemática que afecta gravemente a los trabajadores del servicio de transporte sanitario en la provincia de Albacete. Según su denuncia, las excesivas horas extraordinarias que están realizando estos profesionales no solo generan una sobrecarga laboral, sino que también han contribuido a un alarmante aumento de los accidentes de tráfico en las ambulancias.
La situación se complica aún más debido al colapso del Hospital de Albacete, donde la falta de personal y vehículos adecuados impide atender adecuadamente a los pacientes dados de alta. En ocasiones, la capital se queda con una sola ambulancia disponible, o incluso sin ninguna, para emergencias vitales.
UGT ha señalado que el servicio programado de transporte sanitario ha visto un incremento del 30% en su carga de trabajo. Esta situación se traduce en tiempos de espera no cumplidos y en el incumplimiento de los cuadrantes laborales, además de la falta de cobertura ante bajas laborales. Todo esto agrava aún más el colapso en el hospital mencionado.
Además, los traslados diarios desde hospitales como Hellín, Almansa y Villarrobledo hacia el Hospital de Albacete -debido a la carencia de personal y recursos en estas instituciones- suman presión al ya complicado panorama. A ello se añade el uso indebido de ambulancias destinadas a urgencias para el traslado de órganos a distintos puntos del país, lo que pone en riesgo tanto la salud pública como la eficacia del sistema sanitario provincial.