Manos Unidas ha dado a conocer este lunes los proyectos que llevará a cabo en 2026, gracias a los fondos recaudados en la Archidiócesis de Toledo. La ONG destinará un total de 597.360 euros para financiar trece intervenciones en comunidades de África, América y Asia, una iniciativa que, según el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, representa «gotas en el océano» en la lucha contra el hambre.
Durante la rueda de prensa celebrada hoy, además del arzobispo, participaron Ana María Gómez, delegada de Manos Unidas en Toledo, y Adela Torres, directora del Conservatorio de Música ‘Jacinto Guerrero’. Gómez detalló que ocho proyectos se implementarán en África, tres en América y dos en Asia. Como es habitual en la organización, se colaborará con asociaciones locales para abordar las necesidades más urgentes de las comunidades beneficiarias.
Entre los proyectos financiados se encuentran iniciativas como la mejora de la educación infantil en la Escuela de San Gabriel de Mombele, ubicada en la República Democrática del Congo; un programa integral de educación para jóvenes en comunidades rurales de Honduras; y un proyecto destinado a la integración de mujeres y menores vulnerables en la Diócesis de Tánger, Marruecos. También se contempla el acceso al agua potable para comunidades rurales en Loja, Ecuador.
Otras actuaciones incluyen el fortalecimiento de servicios sanitarios en Tigray, Etiopía; formación para el empleo en centros sanitarios marginales en Bhilai, India; y la creación de residencias alimentarias en hogares rurales de Haití. Además, se prevé facilitar oportunidades empresariales para mujeres pobres en Adigrat, Etiopía.
Ana María Gómez también anunció diversas actividades programadas para recaudar fondos que apoyen estos proyectos. El próximo 5 de febrero se llevará a cabo el ‘Concierto de la Concordia’ en el colegio Infantes de Toledo, donde actuarán alumnos del Conservatorio ‘Jacinto Guerrero’. Al día siguiente se organizará la Cena del Hambre Arciprestal, donde los asistentes donarán el importe equivalente a una cena.
El 8 de febrero tendrá lugar una eucaristía en la Catedral presidida por César García Magán, obispo auxiliar de la Archidiócesis. La colecta será destinada íntegramente a financiar los proyectos mencionados. Durante estos días también estará presente una misionera mercedaria que ha trabajado en la República Democrática del Congo y México, compartiendo su experiencia con colegios y seminarios locales.
El arzobispo cerró la presentación destacando que esta campaña representa un regreso a los orígenes de Manos Unidas, creada por un grupo de «mujeres intrépidas» dentro de la acción católica española. Definió los proyectos como «luminosos» y comprometidos con aquellos lugares donde la ayuda es más urgente.
Cerro Chaves subrayó que el hambre y la pobreza son «heridas abiertas» que afectan a toda la humanidad. Ante este desafío global, Manos Unidas tiene como misión intervenir directamente donde más se necesita. Hizo un llamado a todos para asumir responsabilidad y compromiso con esta causa vital: aunque estas iniciativas sean «una gota en el océano», cada contribución cuenta hacia un cambio significativo.