La huelga de trenes, que se extiende por tres días, comenzó este lunes con un impacto significativo en los servicios de alta velocidad. En total, se han cancelado 350 trenes, afectando a las operadoras Renfe, Iryo y Ouigo. Además, los servicios de Cercanías están funcionando al 50%, mientras que los Rodalies operarán solo al 33% fuera de las horas punta y los Media Distancia alcanzarán un 65% en toda España.
Las negociaciones entre los sindicatos ferroviarios y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible no lograron llegar a un acuerdo durante el fin de semana, tras varias reuniones previas. A pesar del inicio de la huelga, se continuarán celebrando reuniones para discutir las propuestas del ministerio sobre seguridad ferroviaria, lo que podría llevar a la desconvocatoria de la huelga si se alcanza un consenso.
Los servicios mínimos establecidos por el Ministerio garantizan solo el 73% de la operación habitual para la alta velocidad, lo que significa que hasta 350 trenes no estarán disponibles. De estos, Renfe operará 723 trenes de los 995 programados; Iryo realizará 136 de los 184 previstos; y Ouigo mantendrá en circulación 80 de los 110 programados.
En cuanto a la media distancia, Renfe dejará de prestar 683 servicios, cumpliendo con el mínimo del 65%. Los Cercanías funcionarán al 50% durante las horas valle y al 75% en las horas punta. Por su parte, el sector de mercancías verá reducido su funcionamiento al 21%.
Los sindicatos exigen una transformación estructural en la seguridad del sistema ferroviario español tras recientes accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Las demandas incluyen mayores inversiones y evitar la externalización de trabajos a empresas privadas.
A lo largo de sus encuentros con el ministerio, han propuesto incrementar la inversión en mantenimiento y realizar más contrataciones en Adif, así como establecer nuevas normativas que fortalezcan la seguridad ferroviaria. Sin embargo, estas propuestas aún no convencen a los sindicatos debido a que requieren aprobación del Ministerio de Hacienda por implicar aumentos en el gasto público.
Las movilizaciones son convocadas por Semaf, CCOO y UGT, quienes representan más del 80% del sector. También se suman otros sindicatos como SFF-CGT y Sindicato Ferroviario Intersindical (SF-I), afectando a todos los trabajadores del sector, incluidos aquellos que prestan servicios a bordo y empresas dedicadas al transporte de mercancías.