La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de una cuidadora en Ciudad Real, acusada de maltratar de forma habitual a una anciana de 93 años. La arrestada enfrenta cargos por trato degradante y malos tratos habituales en el ámbito familiar.
La víctima, que se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad y carece de familiares directos que puedan velar por su bienestar, convivía con la cuidadora en el mismo hogar. Según la información proporcionada por la Policía Nacional, la anciana sufría un constante acoso y maltrato a lo largo del tiempo.
Las investigaciones revelaron que la detenida solía vociferar, zarandear e incluso agredir a la anciana, especialmente en momentos de estrés o cuando consideraba que esta no cumplía con sus indicaciones. Estos episodios de violencia no solo ocurrían durante los cuidados diarios, sino también durante traslados o visitas médicas.
La intervención policial fue posible gracias a la colaboración ciudadana. Varios testigos informaron a la Comisaría Provincial de Ciudad Real sobre los hechos, lo que llevó al inicio de una investigación por parte de agentes de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM).
Una vez verificado el estado vulnerable de la anciana y priorizando su integridad, los investigadores procedieron a detener a la cuidadora en el domicilio donde ambas residían. Además, se notificó la situación de la víctima a los Servicios Sociales, quienes decidieron su ingreso inmediato en una residencia local para garantizar su seguridad.
La Policía Nacional detuvo a una cuidadora en Ciudad Real por maltratar habitualmente a una anciana de 93 años que tenía a su cargo.
Se le imputa como presunta responsable de trato degradante y malos tratos habituales en el ámbito familiar.
La investigación se inició gracias a la colaboración ciudadana, cuando varios testigos informaron a la Comisaría Provincial de Ciudad Real sobre los hechos.
La anciana sufría acoso y maltrato prolongado, incluyendo gritos, zarandeos y agresiones durante los cuidados y traslados médicos.
Se notificó la situación de la víctima a Servicios Sociales, que decretó su ingreso inmediato en una residencia local para garantizar su seguridad.