La Junta de Castilla-La Mancha y la Asociación Regional de Avicultores (Avicam) están desarrollando un protocolo para abordar brotes de enfermedades aviares, como la gripe aviar y la enfermedad de Newcastle. El consejero Julián Martínez Lizán destacó la importancia de estar preparados ante futuros brotes, dada la relevancia del sector avícola en la región, que cuenta con un censo de 11,5 millones de gallinas. Además, se abordaron preocupaciones sobre la presencia de huevos ucranianos en el mercado español y la falta de información adecuada al consumidor sobre su origen. Este esfuerzo busca mejorar las decisiones y respuestas ante emergencias sanitarias en el sector avícola.
La Asociación Regional de Avicultores (Avicam) y el Gobierno de Castilla-La Mancha han unido esfuerzos para desarrollar un protocolo efectivo que permita hacer frente a los brotes de enfermedades aviares que afectan al sector. Esta colaboración fue anunciada por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, durante la celebración de la Asamblea General de la Asociación, donde estuvo acompañado por el presidente de Avicam, Vicente Arriscado.
Lizán destacó la importancia de crear un protocolo que facilite la respuesta ante la aparición de enfermedades en las explotaciones avícolas. “Vamos a acometer ese trabajo para saber perfectamente cómo afinar los trabajos una vez que aparece la enfermedad”, afirmó el consejero. Se refirió a los brotes registrados desde el verano pasado, señalando que “la presencia de la enfermedad, en este caso de la influenza, nos da el conocimiento necesario para plasmar un protocolo con actuaciones futuras”.
El consejero enfatizó que la elaboración de estos protocolos permitirá estar preparados junto con el sector para enfrentar futuros retos, mejorando así “la toma de decisiones”. Además, subrayó la relevancia del sector avícola en Castilla-La Mancha, que lidera a nivel nacional en producción, especialmente en gallinas, con un censo cercano a los 11,5 millones.
En este contexto, Lizán destacó el compromiso de la Administración regional con el sector avícola mediante la creación del Centro Tecnológico del Huevo en Marchamalo. Las obras comenzaron en diciembre pasado y actualmente están ejecutadas en un 22%.
Por su parte, Vicente Arriscado resaltó la necesidad de establecer protocolos claros para evitar improvisaciones en situaciones críticas. Esto no solo se aplica a la gripe aviar, sino también a otras enfermedades como la enfermedad de Newcastle, que ha presentado brotes en explotaciones españolas este año.
Arriscado advirtió sobre el problema del contagio de la gripe aviar: “No sabemos cuál es el vector”, sugiriendo que podría ser transmitido por vía aérea. Este factor obliga al sector a considerar medidas como la vacunación. También hizo hincapié en la necesidad de contar con protocolos para mitigar el impacto económico tras un brote, ya que recuperar una explotación puede llevar mucho tiempo.
Durante la Asamblea General, se abordó otro tema relevante: la presencia de huevos procedentes de Ucrania en el mercado español. Arriscado explicó que este fenómeno se debe a su irrupción en el mercado de venta directa. Normalmente, estos huevos se destinaban a la industria.
El presidente de Avicam señaló que uno de los problemas es que los consumidores no reciben información clara sobre el origen del huevo debido a deficiencias en el etiquetado. “La fecha de consumo también se está falseando”, alertó Arriscado, añadiendo que los huevos llegan al punto de distribución tras varios días y son etiquetados incorrectamente respecto a las normativas españolas.