El Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha advierte sobre la importancia del cuidado de los pies durante la Semana Santa, periodo en el que aumentan las consultas por lesiones podológicas. La presidenta del colegio, Elena Carrascosa, destaca que es común sufrir ampollas, rozaduras y tendinitis debido a largas horas de pie y el uso de calzado inadecuado. Recomienda evitar estrenar zapatos y optar por calzado que ofrezca estabilidad y transpiración. Además, enfatiza la necesidad de no reventar ampollas sin higiene adecuada y sugiere acudir a un podólogo ante cualquier dolor persistente. Se hace hincapié en la prevención para grupos vulnerables como personas mayores o diabéticas, y se recomienda el uso de plantillas personalizadas para quienes lo necesiten. Con medidas preventivas, es posible disfrutar de la Semana Santa sin problemas podológicos.
Con la llegada de la Semana Santa, el Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha ha emitido una alerta sobre el notable aumento de consultas relacionadas con problemas en los pies. Este fenómeno es especialmente común entre aquellos que participan en procesiones, realizan rutas religiosas o pasan largas horas de pie.
Elena Carrascosa, presidenta del Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha, señala que durante esta semana se observa un incremento en patologías como ampollas, rozaduras, uñas encarnadas, sobrecargas musculares, tendinitis, fascitis plantar e incluso lesiones dérmicas por fricción continua. Muchas de estas afecciones podrían evitarse mediante medidas preventivas sencillas.
Carrascosa destaca que uno de los principales factores de riesgo es el uso de calzado inadecuado. Por ello, enfatiza la importancia de no estrenar zapatos ni utilizar calzado rígido, con costuras internas o sin la sujeción adecuada. Según sus palabras, “el pie necesita estabilidad, amortiguación y transpiración, especialmente cuando se somete a largas distancias o muchas horas de actividad”.
La presidenta también advierte sobre prácticas incorrectas comunes entre la población. Asegura que “nunca se deben reventar las ampollas sin medidas higiénicas adecuadas ni aplicar remedios caseros agresivos”. Ante cualquier lesión o dolor persistente, recomienda acudir a un podólogo colegiado.
Carrascosa hace hincapié en la necesidad de prestar especial atención a grupos poblacionales en riesgo, como personas mayores, pacientes con diabetes o problemas circulatorios y aquellos con pie plano/cavo. “En estos casos, una pequeña lesión puede complicarse seriamente, por lo que es fundamental extremar las precauciones y acudir a revisiones preventivas”, advierte.
Además, recuerda que el uso de plantillas personalizadas puede ser crucial para quienes ya presentan patologías previas o requieren soporte biomecánico adicional.
“Disfrutar de la Semana Santa no debe estar reñido con la salud. Con una adecuada prevención, es posible evitar la mayoría de problemas podológicos asociados a estas fechas”, concluye Elena Carrascosa.