El Gobierno de Castilla-La Mancha ha lanzado un programa innovador a nivel nacional que implementa una evaluación de la inspección educativa, según anunció Silvia Moratalla, inspectora general de Educación, en el XIV Congreso de la Inspección Educativa. Este enfoque no busca controlar, sino mejorar el sistema educativo mediante un análisis del impacto real de la Inspección en los centros educativos. El modelo se basa en indicadores claros y promueve una cultura evaluadora ética y orientada al futuro, destacando la mejora continua y el fortalecimiento del servicio público en la educación.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha lanzado un innovador programa que establece una evaluación de la inspección educativa, convirtiéndose en un referente a nivel nacional. Esta iniciativa fue presentada por la inspectora general de Educación de la región, Sylvia Moratalla, durante el XIV Congreso de la Inspección Educativa celebrado en Peñafiel, Valladolid, organizado por la Asociación de Inspectores de Educación (ADIDE).
Moratalla destacó que esta nueva herramienta no se concibe como un simple mecanismo de control, sino como una estrategia formativa orientada a mejorar el sistema educativo. La propuesta permite realizar un análisis profundo sobre no solo las acciones de la Inspección de Educación, sino también sobre su funcionamiento y el impacto real que tiene en los centros educativos y en la comunidad escolar.
El modelo ha sido diseñado internamente por la propia Inspección y se basa en indicadores claros y compartidos. Renuncia a cualquier enfoque competitivo, lo que refuerza su objetivo de promover una mejora continua, el aprendizaje institucional y el fortalecimiento del servicio público.
Con esta iniciativa, la Inspección de Educación de Castilla-La Mancha reafirma su compromiso con una cultura evaluadora sólida y ética, enfocándose en el futuro. Según Moratalla, la evaluación debe ser vista no como un cierre de procesos, sino como una oportunidad constante para seguir elevando la calidad del sistema educativo.