Agentes del Seprona han detenido a un hombre en Toledo por vender carne de cordero sin garantías sanitarias, en una operación llamada 'Alkharuf'. Durante la inspección a su carnicería, se encontraron canales de cordero sin la documentación adecuada, lo que representa un grave riesgo para la salud pública. Además, se descubrieron 228 animales en una explotación ganadera sin la trazabilidad necesaria, que fueron sacrificados tras determinarse que no eran aptos para el consumo humano. La investigación ha evitado la comercialización de carne valorada en 45.500 euros y ha llevado a la investigación de dos trabajadores de la granja.
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de Toledo han llevado a cabo una operación denominada 'Alkharuf', que ha resultado en la detención de un individuo por presuntamente vender carne de cordero sin las garantías sanitarias requeridas. Este operativo se centra en la comercialización de carne procedente de una explotación ovina donde, supuestamente, se sacrificaban animales sin ningún control sanitario ni trazabilidad, contraviniendo la normativa vigente.
Durante una inspección realizada en la carnicería del detenido, los agentes, acompañados por veterinarios de la Dirección General de Salud Pública de Toledo, encontraron varias canales de cordero expuestas para su venta. Las carnes carecían tanto de marca sanitaria como de documentación que acreditara su origen.
Según el comunicado emitido por el instituto armado, esta situación representa un grave riesgo para la salud alimentaria y pública. Como resultado, las carnes fueron inmovilizadas y posteriormente destruidas. De manera paralela, otros agentes y veterinarios realizaron una inspección en una explotación ganadera ubicada en Mazarambroz, donde se sospecha que procedían las mencionadas canales.
En esta explotación se halló una sala destinada al sacrificio de animales y un total de 228 cabezas de ganado —211 ovinos y 17 caprinos— que no contaban con la identificación necesaria ni con trazabilidad para determinar su origen. Tras evaluar estas irregularidades mediante informes veterinarios, se concluyó que los animales no eran aptos para el consumo humano, lo que llevó a su inmovilización y posterior sacrificio.
Además, dos trabajadores de la explotación ganadera están siendo investigados por su posible implicación en estos delitos contra la salud pública. La investigación, que comenzó a finales del pasado mes de marzo, ha logrado evitar la comercialización de carne sin las debidas garantías sanitarias, valorada en aproximadamente 45.500 euros.
Los animales involucrados carecían también de los controles obligatorios relacionados con zoonosis y prevención de enfermedades infecciosas, lo que podría haber supuesto un grave riesgo tanto para los consumidores como para la salud pública.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 228 | Total de animales sacrificados |
| 211 | Número de ovinos involucrados |
| 17 | Número de caprinos involucrados |
| 45,500 | Valor estimado de las carnes inmovilizadas (en euros) |