Cuenca

Exposición celebra el centenario del Salto de Villalba, obra clave en la historia hidráulica de Cuenca

La muestra destaca la importancia histórica y técnica de una infraestructura que ha influido en el desarrollo energético y social de la región

Redacción | Martes 07 de julio de 2026

El Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha en Cuenca presenta la exposición 'El Salto de Villalba, 1926-2026. Historia de una gran obra hidráulica', organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Esta muestra conmemora el centenario del Salto de Villalba, una infraestructura clave en la producción energética del país. A través de fotografías, planos y documentación histórica, se explora su impacto técnico y social en la Serranía de Cuenca. La exposición destaca la complejidad del sistema hidráulico que transforma las aguas del Júcar en energía eléctrica y resalta la importancia del canal y el sifón de Riofrío. Además, se rinde homenaje a los ingenieros responsables de esta obra monumental que ha transformado el paisaje y la economía local.




El Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, ubicado en Cuenca, inauguró el martes la exposición titulada 'El Salto de Villalba, 1926-2026. Historia de una gran obra hidráulica'. Esta muestra ha sido organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en Castilla-La Mancha para conmemorar el centenario de una de las infraestructuras hidroeléctricas más emblemáticas del país, resaltando su importancia técnica, patrimonial y humana.

La exposición ofrece un recorrido por la historia técnica y social del Salto de Villalba, coincidiendo con su centenario. A través de fotografías, planos y documentos históricos, se detalla cómo este complejo transformó las aguas del Júcar y la laguna de Uña en energía eléctrica, dejando una huella significativa en la Serranía de Cuenca.



Un viaje a través del tiempo



La muestra reconstruye el proceso que llevó desde las primeras concesiones hidroeléctricas hasta la creación de un sistema integral que incluye la presa de La Toba, la laguna de Uña, canales, túneles y una central hidroeléctrica. Durante la inauguración, participaron figuras destacadas como Eduardo Jiménez Gismero, comisario de la exposición; Juan Antonio Mesones, decano del Colegio; Yolanda Rozalén, coordinadora cultural de la Junta en Cuenca; y Saray Portillo Panadero, concejala del Ayuntamiento.

Jiménez Gismero enfatizó que el verdadero valor del Salto de Villalba no reside únicamente en su central hidroeléctrica, sino en su concepción global como una obra que integra ingeniería hidráulica, producción energética y adaptación a un territorio complejo.



La columna vertebral del sistema



El canal fue destacado como la auténtica columna vertebral del sistema, extendiéndose casi veinte kilómetros por uno de los tramos más difíciles del Alto Júcar. En su recorrido por la muestra, el comisario también puso énfasis en el sifón de Riofrío, considerado uno de los logros más complejos y representativos del canal. Este sifón permite salvar la depresión del arroyo sin perder continuidad hidráulica y garantiza además la flotación tradicional de maderas en el Júcar.

Asimismo, se hizo hincapié en Juan Lázaro Urra, ingeniero director del Salto de Villalba. Su labor fue fundamental para articular una infraestructura que capta y regula el agua hacia las turbinas. Otros nombres importantes mencionados incluyen a Pedro Martí Hernández, encargado general que convirtió los planos en realidad.



Reivindicación del patrimonio ingenieril



Juan Antonio Mesones subrayó que esta iniciativa busca reivindicar el patrimonio de la ingeniería civil y acercar al público obras decisivas para el desarrollo territorial. La exposición presenta al Salto de Villalba no solo como una instalación energética sino como una obra pública que ha transformado paisajes y economías locales.

El recorrido incluye fotografías históricas y documentación técnica sobre eventos significativos como la visita de Alfonso XIII en junio de 1926 a las instalaciones. Aquella visita marcó un hito al situar al Salto entre las grandes obras energéticas españolas del siglo XX.



Una comunidad industrial



Aparte del aspecto energético, se presta atención al poblado creado para albergar a trabajadores y sus familias en un entorno aislado. Este poblado incluía viviendas, talleres y espacios auxiliares formando así una pequeña comunidad industrial ligada a la explotación hidroeléctrica.

Cien años después, esta exposición organizada por el Colegio de Ingenieros reafirma el valor patrimonial del complejo que conserva elementos hidráulicos y arquitectónicos significativos.

La noticia en cifras






















Cifra Descripción
1926 Año de inauguración del Salto de Villalba
2026 Año del centenario del Salto de Villalba
20 km Longitud del canal que forma parte del sistema hidráulico
Cien años Tiempo desde la construcción hasta la exposición actual que resalta su valor patrimonial

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