La Junta de Castilla-La Mancha ha amenazado con rescindir el contrato con Monbus para la línea de autobús Toledo-Talavera si no se implementan "soluciones inmediatas" para las deficiencias en el servicio. La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, destacó que se exigió un cambio de flota y mejoras en los horarios durante una reciente reunión con la empresa. Padilla enfatizó que el servicio público debe cumplir con altos estándares de calidad y puntualidad, advirtiendo que cualquier incumplimiento podría llevar a la cancelación del contrato.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha lanzado una advertencia a la empresa Monbus respecto al servicio de la línea de autobús Toledo-Talavera. La Junta ha señalado que podría rescindir el contrato si no se presentan "soluciones inmediatas" para abordar las deficiencias en la prestación del servicio.
La portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, hizo esta declaración tras una reunión mantenida este martes entre la directora general de Transportes y Movilidad, Lucía Balmaseda, y representantes de Monbus. Durante el encuentro, la Administración autonómica exigió mejoras significativas, incluyendo un cambio en la flota y ajustes en los cuadrantes de servicio.
Padilla enfatizó que "si no se producen soluciones inmediatas, el contrato puede derivar en la rescisión". Aseguró que el objetivo es garantizar que el servicio se preste adecuadamente, subrayando que "no se aceptará cualquier tipo de prestación". La portavoz recalcó que el transporte público en la región debe cumplir con estándares de calidad y puntualidad.
"Quien se presenta a un concurso para gestionar este servicio tiene que estar a la altura y prestarlo con los estándares que el Gobierno de Castilla-La Mancha marca", afirmó Padilla. Además, advirtió: "Si no se cumple, iremos a la rescisión del contrato", dejando claro que no se tolerarán incumplimientos por parte de Monbus.