La Asociación Nacional de Comercializadores y Productores de Ajo (ANPCA) ha alertado sobre la crisis del cultivo de ajo en España, que representa más del 70% de la producción en la UE. La situación se agrava por la pérdida de competitividad frente a importaciones de ajo chino y egipcio, debido a un arancel obsoleto y políticas fitosanitarias ineficaces. ANPCA exige medidas urgentes para proteger este cultivo estratégico, que no solo es vital para la economía rural, sino que también sostiene el empleo y la identidad de comunidades enteras. Además, se planea actualizar las coberturas de seguros agrícolas para reflejar los avances tecnológicos en el sector.
La Asociación Nacional de Comercializadores y Productores de Ajo (ANPCA) ha expresado su preocupación por la situación crítica que enfrenta el cultivo y la comercialización del ajo español. Durante una reciente reunión en Las Pedroñeras, Cuenca, los miembros de la asociación hicieron un llamado urgente a las administraciones públicas para que implementen medidas efectivas antes del inicio de la próxima campaña.
En este encuentro, se destacó la importancia estratégica del ajo español en el ámbito europeo. España es responsable de más del 70% de la producción total de ajo en la Unión Europea, consolidándose como el principal productor y proveedor del mercado comunitario.
A pesar de esta posición privilegiada, ANPCA advirtió que el liderazgo del ajo español está amenazado por diversos factores estructurales que requieren una respuesta política adecuada. Uno de los temas centrales abordados fue la continua disminución de los rendimientos por hectárea, especialmente en el caso del ajo morado, conocido por ser la variedad más tradicional y de mayor calidad.
La caída en la productividad se atribuye a la política fitosanitaria de la Unión Europea, que ha eliminado sustancias activas esenciales para el control eficaz de plagas y enfermedades durante los meses críticos de cultivo. Según los productores, las herramientas fitosanitarias disponibles son ahora menos efectivas y más costosas, lo que incrementa considerablemente los gastos de producción.
La ANPCA también señaló que muchos agricultores han comenzado a reemplazar el cultivo del ajo morado por variedades más tempranas, lo cual puede ofrecer un rendimiento ligeramente superior pero compromete la calidad y el valor añadido del producto español. Esta tendencia podría tener repercusiones negativas para el prestigio del ajo nacional.
Además, el actual arancel específico al ajo, fijado en 1.200 euros/tonelada, no ha sido actualizado desde 2001. La inflación acumulada en la zona euro ha erosionado su capacidad protectora, permitiendo que el precio de entrada del ajo chino y egipcio se mantenga por debajo de los costos de producción europeos. Esto ha resultado en un aumento significativo de las importaciones desde estos países, desplazando al ajo europeo en el mercado comunitario.
Juan Salvador Peregrín, presidente de ANPCA, hizo un llamado a las autoridades nacionales y europeas para que tomen medidas decisivas que protejan este cultivo esencial tanto a nivel social como económico. En sus declaraciones, enfatizó que el sector no puede seguir asumiendo solo los costos derivados de políticas que lo colocan en desventaja frente a países con normativas menos exigentes.
En otro ámbito, Antonio Escudero, vicepresidente de ANPCA, criticó la línea 330 de Agroseguro destinada al cultivo del ajo, señalando que no refleja adecuadamente los avances tecnológicos recientes. Escudero anunció planes para presentar un estudio técnico ante Enesa y Agroseguro con propuestas para actualizar esta línea y asegurar una protección efectiva para los productores.
Desde ANPCA subrayan que hablar sobre el ajo es hablar sobre el alma de regiones enteras donde este cultivo ha sido fundamental para la economía local y la identidad cultural. El trabajo intensivo requerido para su cultivo genera miles de jornales en áreas rurales con escasas alternativas laborales.
Cada campaña moviliza a trabajadores locales y apoya a empresas relacionadas con servicios logísticos y cooperativas, creando un tejido productivo vital más allá del campo. En un contexto marcado por una creciente despoblación rural, el ajo actúa como un ancla poblacional; donde hay cultivos ajeros, hay familias y comunidades con futuro.
Anunciar renuncias al cultivo no es solo una decisión económica o agronómica; implica condenar a comunidades enteras que han sostenido su vida alrededor del ajo durante décadas. Por ello, ANPCA exige un reconocimiento institucional del ajo como un cultivo estratégico para garantizar la sostenibilidad del medio rural español.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 70% | Porcentaje de producción total de ajo en la UE que corresponde a España. |
| 1.200 euros/tonelada | Arancel específico al ajo fijado. |
| 2001 | Año desde el cual no se ha actualizado el arancel específico al ajo. |
| 2019 | Año desde el cual el precio de entrada del ajo chino y egipcio se sitúa por debajo de los costes de producción europeos. |