El Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiana Mancha, que agrupa a varios ayuntamientos de Ciudad Real, busca fortalecer la identidad comarcal mediante la promoción del patrimonio cultural y natural. Su presidente, Pedro Antonio Palomo, destaca la importancia de tradiciones como la trashumancia y el valor de recursos como los molinos de viento y las Lagunas de Ruidera. El grupo se enfoca en fomentar el ecoturismo, mejorar la inclusión laboral de mujeres y jóvenes, y proteger el medio ambiente. Además, resalta la relevancia de los fondos europeos para financiar sus iniciativas. La estrategia incluye formación en colegios para concienciar sobre el patrimonio local y combatir la despoblación en la región.
El Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiana Mancha, conformado por una quincena de municipios de la provincia de Ciudad Real, se ha propuesto potenciar las tradiciones locales como la trashumancia, así como preservar el patrimonio de la región, que incluye elementos emblemáticos como los molinos de viento y de agua, las quinterías y los antiguos chozos camineros. Además, busca visibilizar los recursos naturales del área para fomentar tanto el empleo como el turismo.
Pedro Antonio Palomo, presidente del grupo y alcalde de Carrizosa, ha compartido en una reciente entrevista que el enfoque principal del GDR es fortalecer la identidad comarcal a través de diversas iniciativas. Estas incluyen formación, talleres, visitas guiadas interpretativas y participación en proyectos destinados a impulsar el ecoturismo, recuperar las cañadas y promover actividades deportivas.
Entre las funciones más destacadas del grupo se encuentran el apoyo a empresas y microempresas, la promoción de la inclusión laboral de mujeres y jóvenes, la mejora de la accesibilidad para personas con discapacidad, así como la protección del medio ambiente. También se enfoca en difundir el patrimonio artístico, cultural y etnográfico de la comarca.
Un proyecto significativo es 'Patrimonio Vivo de la Trashumancia', que abarca aproximadamente 400 kilómetros de caminos a través de las provincias de Guadalajara, Cuenca y Ciudad Real. Este recorrido conecta paisajes y comarcas ricas en valor natural, patrimonial y cultural mediante vías pecuarias, cordeles, veredas y cañadas reales.
Desde las Lagunas de Ruidera, un espacio que forma parte de la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda, Palomo ha destacado que junto a las Tablas de Daimiel representan una parte esencial del patrimonio natural del territorio. A su juicio, es fundamental aprovechar estos recursos para maximizar su potencial.
En este contexto, se han implementado acciones formativas dirigidas a colegios e institutos con el objetivo de que los jóvenes conozcan mejor lo que ofrece su comarca. Asimismo, se reconoce el valor histórico dejado por actividades agrícolas, ganaderas y artesanales en la región, resaltando figuras como jornaleros del campo, gañanes, pastores, alfareros y esparteros.
Afrontando el problema de la despoblación que afecta a muchos municipios pequeños, Palomo ha abogado por utilizar estos recursos naturales considerados auténticas "joyas" para estimular la creación de empleo y dinamizar tanto empresas como colectivos locales.
En cuanto a los fondos europeos, Palomo los ha calificado como “imprescindibles”, ya que el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader) financia hasta el 80% del gasto público relacionado con las ayudas gestionadas por los GDR. “Son esenciales para desarrollar iniciativas en una comarca como esta”, afirmó.
El Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiana Mancha incluye a los ayuntamientos de Alhambra, Arenas de San Juan, Argamasilla de Alba, Carrizosa, Daimiel, La Solana, Las Labores, Llanos del Caudillo, Manzanares, Membrilla, Puerto Lápice, Ruidera, San Carlos del Valle, Villarrubia de los Ojos y Villarta de San Juan. También participan entidades públicas o privadas como asociaciones y cooperativas.