Trabajadores del sector de Comercio, Textil y Calzado en Castilla-La Mancha se movilizan nuevamente contra el Convenio Estatal de Grandes Marcas, convocados por UGT. La protesta se lleva a cabo en Albacete, Toledo y Guadalajara como parte de una jornada reivindicativa previa a la huelga general programada para el 23 de mayo. UGT critica el preacuerdo firmado por CCOO, Fetico y la patronal ARTE, argumentando que no mejora las condiciones laborales y perpetúa la precariedad. El sindicato denuncia salarios insuficientes y medidas que desregulan el tiempo de trabajo, afectando especialmente a colectivos vulnerables. UGT reafirma su compromiso con los derechos laborales y su rechazo a acuerdos que favorecen a la patronal.
Trabajadores y trabajadoras del sector de Comercio y Grandes Almacenes, convocados por UGT, han vuelto a salir a las calles de Castilla-La Mancha para expresar su rechazo al "vergonzoso" Convenio Estatal de Grandes Marcas del Comercio, Textil y Calzado. Este preacuerdo ha sido firmado por los sindicatos CCOO y Fetico junto con la patronal ARTE.
Según UGT, este acuerdo representa un "claro atropello a los derechos laborales" de las 200.000 personas empleadas en el sector en España, de las cuales 5.500 se encuentran en Castilla-La Mancha. Las movilizaciones tuvieron lugar en ciudades como Albacete, Toledo y Guadalajara, marcando una nueva jornada reivindicativa antes de la huelga general programada para el 23 de mayo a nivel nacional.
José Manuel Barquero, secretario de Comercio y Grandes Almacenes de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT Castilla-La Mancha, ha manifestado que este primer convenio estatal no mejora las condiciones laborales de los trabajadores. Por el contrario, asegura que "consolida un modelo basado en la precariedad laboral y salarial", lo que supone una clara involución en derechos.
El nuevo texto establece salarios que son "claramente insuficientes", desconectados de la realidad económica actual y del aumento del costo de vida. Además, introduce mecanismos que permiten a las empresas incrementar la disponibilidad laboral sin ofrecer una compensación justa, lo que podría llevar a una mayor desregulación del tiempo de trabajo.
Las medidas incluidas en el convenio afectan especialmente a colectivos vulnerables dentro del sector, como mujeres y trabajadores con contratos a tiempo parcial. FeSMC UGT ha decidido no firmar un convenio que considera más alineado con los intereses empresariales que con los derechos de los trabajadores. Barquero califica esta decisión como "una grave irresponsabilidad" por parte de CCOO y Fetico.
"UGT ni se vende ni vende a los trabajadores del sector. Somos un sindicato que sabe negociar constructivamente para alcanzar acuerdos, pero también sabe decir 'no' cuando se intenta formalizar una pantomima que blanquea una cultura empresarial", concluyó Barquero.