La Policía Nacional ha detenido en Cuenca a un hombre de 33 años por explotar laboralmente a un compatriota en situación irregular. El detenido, dueño de una frutería, impuso condiciones abusivas al trabajador, quien realizaba jornadas de 13 horas diarias sin recibir salario y viviendo en condiciones insalubres. La investigación se inició tras la denuncia del afectado, que llegó a Cuenca atraído por una oferta laboral. La policía brindó asistencia social al trabajador y gestionó su alojamiento de emergencia. El propietario enfrenta cargos por delitos contra los derechos laborales y de los ciudadanos extranjeros.
La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de un hombre de 33 años en Cuenca, acusado de explotar laboralmente a un compatriota que se encontraba en situación irregular en España. Este individuo es señalado como presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores y otro contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
La investigación se inició tras la denuncia del trabajador afectado, quien había llegado a Cuenca atraído por una oferta laboral. Sin embargo, al llegar a la ciudad, el propietario de la frutería aprovechó su situación vulnerable para imponerle condiciones laborales abusivas. El trabajador se vio obligado a realizar jornadas de 13 horas diarias sin derecho a descanso semanal y recibió un salario muy inferior al mínimo legal, del cual nunca llegó a recibir pago alguno.
Además de las largas jornadas laborales, el detenido obligaba al trabajador a dormir en la trastienda del establecimiento, que carecía de las mínimas condiciones de higiene y salubridad. Durante el horario de cierre, el empleado era encerrado en este espacio sin acceso a llaves para salir en caso de emergencia.
El trabajador, enfrentando una difícil situación económica y personal—sin conocer a nadie en Cuenca y con limitaciones para comunicarse debido a su falta de conocimiento del español—se sintió presionado a aceptar estas condiciones laborales extremas por miedo a perder su única fuente de ingresos.
Al conocer la grave situación del trabajador, la Policía Nacional actuó rápidamente para brindarle asistencia social, gestionando su alojamiento urgente en un albergue municipal.
Por su parte, el dueño del negocio fue arrestado como presunto responsable de delitos relacionados con la explotación laboral y los derechos humanos. La operación policial contó con la colaboración de funcionarios de la Dirección Provincial de Sanidad.