El Pacto Social por el Ferrocarril de Albacete ha solicitado a Adif la aceleración de la reapertura y modernización de la línea Chinchilla-Cartagena, destacando su importancia para el empleo y la vida cotidiana en municipios como Hellín y Tobarra. En una reciente reunión, los miembros del pacto exigieron mayor transparencia sobre el estado de la línea, que se considera un eje estratégico. Además, pidieron la electrificación y mejoras operativas para optimizar el servicio ferroviario, planteando que esta línea sea declarada de Obligación de Servicio Público para asegurar su funcionamiento y facilitar la movilidad en áreas rurales.
El Pacto Social por el Ferrocarril de Albacete, una iniciativa impulsada por los agentes sociales como UGT Albacete, CCOO Albacete y FEDA, ha solicitado a las administraciones, en particular a Adif, que acelere la reapertura y consolidación del servicio de viajeros en la línea 320 Chinchilla-Cartagena. Este grupo también demanda una modernización integral de la línea, que incluya electrificación y soluciones técnicas para permitir su uso tanto para el transporte de pasajeros como de mercancías.
Durante una reunión celebrada recientemente, los miembros de esta mesa permanente manifestaron su preocupación por las contradicciones en diversas comunicaciones públicas sobre el estado de la línea. En este sentido, han exigido a las instituciones “transparencia y coherencia” en la información proporcionada.
El Pacto Social subraya que la línea ferroviaria convencional 320, que conecta Chinchilla con Montearagón, Murcia del Carmen y Cartagena, es un eje estratégico “fundamental” para localidades como Hellín, Tobarra y Chinchilla. La disponibilidad de este servicio tiene un impacto directo en aspectos cruciales como el empleo, la formación y el acceso a servicios básicos para sus habitantes.
Las entidades presentes en la mesa —que incluyen a la Junta de Comunidades, varios ayuntamientos y asociaciones vecinales— han acordado promover en los consistorios afectados una moción que defienda los objetivos aprobados. También se apoyará la petición realizada por la Plataforma por el Tren para Hellín y Comarcas ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.
En enero de 2026, Adif había informado que el servicio entre Albacete y Murcia por Chinchilla estaba interrumpido debido a obras en Murcia. Sin embargo, posteriormente su Portal de Transparencia comunicó que la línea estaba totalmente operativa. Ante esta situación confusa, los miembros del pacto instan a la administración competente a proporcionar información “coherente y verificable”, asegurando no solo la operatividad técnica sino también servicios ferroviarios estables y planificados.
Además, se exige avanzar en la modernización de la línea mediante electrificación del trazado, actualización de sistemas de control y mejora en la gestión de capacidad. Estas acciones son necesarias para eliminar cuellos de botella que afectan su explotación eficiente.
A pesar de que Adif ha señalado que se prevé electrificar hacia Albacete por Chinchilla para 2040, desde el Pacto Social consideran este plazo insuficiente frente a las urgencias territoriales actuales. Subrayan que es esencial reducir emisiones y ofrecer alternativas al transporte privado y por carretera.
Junto con su solicitud para reabrir el servicio de viajeros con continuidad y calidad, también proponen revisar horarios y frecuencias para garantizar que el eje Chinchilla-Montearagón-Murcia-Cartagena sea funcional para desplazamientos laborales y educativos.
Finalmente, el Pacto Social aboga porque esta línea ferroviaria sea declarada como Obligación de Servicio Público. De esta manera se buscaría asegurar su prestación continua y facilitar así la movilidad especialmente en áreas rurales, priorizando el interés social y la cohesión territorial sobre meros criterios económicos.