El Gobierno de Castilla-La Mancha aprobó un decreto para regular programas bilingües y plurilingües en centros educativos públicos, beneficiando a 84,547 alumnos y 3,945 docentes. Se reducen los plazos de abandono y se exige un nivel B2 o C1 al profesorado. Además, se amplían opciones de certificación lingüística y se fomenta la internacionalización.