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Toros Albacete. López Simón, cogido de gravedad en el sexto, hizo lo mejor de la tarde

Efe / Emilio Sánchez / Redacción
Efe / Emilio Sánchez / Redacción
jueves 10 de septiembre de 2015, 20:22h

Sebastián Castella y Alberto López Simón cortaron una oreja cada uno en el tercer festejo del abono 

de Albacete, en una tarde en la que el propio López Simón acabó resultando herido por el sexto toro de una descastada corrida de Alcurrucén.

López Simón demostró en Albacete por qué esta temporada 2015 está llevando su nombre y apellidos. Lo hizo ya en su primero, al que toreó con una quietud, una naturalidad, una relajada verticalidad y un mando fuera de lo común tanto a derechas como al natural.

Faena maciza del joven madrileño, que toreó como los ángeles a base de temple y mucha expresión. La mala colocación de la espada debió de ser (por decir algo, ya que fue incomprensible) lo que hizo que el presidente dejara todo en una oreja sola, a pesar de la fuerte petición que hubo en demanda del doble trofeo.

En el sexto llegó lo peor de la tarde, con la cornada que sufrió López Simón en el muslo derecho cuando iniciaba la faena de muleta. Directo a la enfermería. Se hizo cargo Castella del toro agresor, al que despachó con brevedad.  El joven madrileño López Simón fue cogido cuando se disponía a dar continuidad a una faena que había iniciado de rodillas, en un lance perdió muleta y espada y cuando quiso reanudar la faena fue cogido de espaldas.

Parte médico

El parte médico señalaba que "el matador recibido una herida por asta de toro con orificio de entrada de cuatro centímetros en la cara interna del muslo derecho tercio medio, con trayectoria descendente de 14 centímetros. La herida presentaba hemorragia activa con artería colateral de la arteria femoral. Desgarro muscular de músculos semitendinoso y recto interno. Contusión y disección de arteria femoral en un trayecto de 10 centímetros. Presentaba también una segunda trayectoria ascendente de 15 centímetros que afectaba a tejido celular subcutáneo y fascia muscular. Fue intervenido de urgencia y trasladado a la clínica de Santa Cristina". El parte lo firma el doctor González Masegosa.

La tarde

La tercera de abono ha sido de lamentos, y para finalizar el lamento del torero madrileño López Simón que podía abrir la puerta grande y lo que tuvo que abrir, una tarde más el cirujano, fue la de la enfermería para asistir al madrileño por  la cogida en el sexto de la tarde.

Castella, Perera y un joven que viene empujando, López Simón,, pero el ganado no dio el juego esperado ni la presencia que esta plaza requiere.  Los de Alcurrucén no fueron colaboradores, excepto el tercero que se puede salvar de la quema.

Castella, una oreja

Castella llevó a cabo una primera faena de inteligencia y buena técnica ante un manso que sólo respondió cuando le llevaban muy tapado en la muleta, algo que consiguió el francés, que encadenó circulares y naturales impensables, pues el animal sólo quería tablas.

Pero pudo más la capacidad de Castella, que, además de caldear los tendidos, rubricó su obra a la primera, salvoconducto para lograr el primer trofeo de la función.

El cuarto no tuvo raza y, por tanto, no dijo nada, motivo por el que la faena de Castella fue un imposible ante tanta sosería del de Alcurrucén, con el que no le quedó otra que abreviar.

Perera se estrelló de bruces ante su aplomado y remiso primero, con el que optó por tirar por la calle del medio ante la imposibilidad de pegarle dos muletazos seguidos.

En el quinto sí logró Perera pasajes estimables sobre la mano derecha, aunque lo más emotivo de su actuación fue cuando acortó distancias y se metió entre los pitones del astado, un alarde de valor y firmeza del extremeño, que saludó una merecida ovación.

FICHA

Toros de Alcurrucén, bien presentados pero descastados y deslucidos en conjunto. Pitados los arrastres del segundo, cuarto, quinto y sexto.

Sebastián Castella: pinchazo y estocada (oreja); y dos pinchazos y casi entera caída (silencio).

Miguel Ángel Perera: casi entera caída y tres descabellos (silencio); y metisaca y casi entera caída (ovación tras aviso).

Alberto López Simón: estocada (oreja); y fue cogido por el sexto, al que finiquitó Castella de: estocada y dos descabellos (silencio).

En la enfermería está siendo atendido López Simón de una cornada en el muslo derecho, de la cual aún se desconoce el alcance exacto.

La plaza registró una gran entrada, cerca del lleno, en tarde soleada y calurosa.

 

 

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