Según ha explicado a Efe la propietaria, Elena, con este burrito al que han llamado "Donqui" ya tienen cinco en la casa, de hecho, ha comentado, en el pueblo el mote de la familia es el de "Los burritos".
Elena ha señalado que tener burros ya es una tradición familiar que ha ido pasando de padres a hijos desde los tatarabuelos de los pequeños que ahora son los que más disfrutan con los animales.
Ha indicado que ya no utilizan los burros para trabajar, únicamente la mula de vez en cuando para arar el huerto.
Pero sí que los sacan a la plaza cuando son las fiestas para que los más pequeños puedan dar unas vueltas subidos a sus lomos, ha dicho la dueña, que ha añadido que los niños son los que más disfrutan con unos animales como los burros que, ha afirmado, son muy dóciles.