logró un ascenso a Primera División, la segunda no fue tan brillante pero siempre demostrando la profesionalidad de la que ha hecho gala en todos los equipos por los que ha pasado.
Este lunes tuvo su primera toma de contacto con la plantilla, charlas y entrenamiento con sus nuevos jugadores, después rueda de prensa y no había nada más que verle la cara para saber que Ferrando está feliz, muy contento, con su regreso al Alba, además está convencido de que hay plantilla y tiempo suficiente como para sacar al Albacete de los puestos de descenso. Desprende ilusión y positividad y solo falta que eso cale también en los jugadores.
Antes de hablar de su regreso, el presidente José Miguel Garrido dijo que cuando decidieron el campo de entrenador César Ferrando siempre fue la primera opción, y destacó que cumple los “parámetros que nos marcamos”, los de conocer la plantilla, tener experiencia, personalidad para poder hacer un cambio y además conoce la ciudad y el entorno del Albacete. “Siempre fue nuestra primera opción y le tengo que agradecer que venga por sabemos que no es una tarea fácil” y dijo que desde el domingo toda la gente del club está a las órdenes de Ferrando.
El míster vio muchas caras conocidas en la sala de prensa y al otro lado también vimos a una persona a la que conocemos, esta vez con una cara muy alegre, muy feliz, se nota que tenía ganas de volver a entrenar, y hacerlo en Albacete, donde reside, donde le gusta estar y donde tiene parte de su familia le hace estar tremendamente ilusionado. El míster comenzó diciendo que viene con la idea de “ayudar” y señaló que desde luego hay equipo suficiente. “Debemos corregir cosas porque algo se habrá hecho mal, pero sobre todo debemos convencer a los jugadores” y destacó que a los jugadores les había visto “muy receptivos”. En ningún momento quiso desmerecer el trabajo de Sampedro, muy al contrario. De la mala suerte que acompaña al equipo dijo que “son dinámicas” y que por ejemplo en Almería o en Zaragoza había recibido un “castigo excesivo” pero que es pasado y quiere hablar de futuro y del próximo partido.
Insistió en una idea, en que es básico que los jugadores crean en él “como yo creo en la plantilla” y que eso será básico. Señaló que si se han encajado 42 goles es porque algo no se ha hecho del todo bien y habrá que mejorar y volvió a destacar en que “los he visto muy receptivos”.
César Ferrando es un hombre de mundo y de fútbol y por eso entiende que los jugadores tienen ahora una doble sensación de tristeza, “por un lado se ha ido un técnico que ha estado con ellos casi tres años, y son personas no robots, y les duele, y eso dice mucho de la relación que tenían con Sampedro” y una segunda sensación triste “a nivel deportivo están recibiendo palos constantes” refiriéndose a muchos de los últimos resultados. Ante eso “hay que trabajar y hacer las cosas convencidos de que pueden lograrlo, lo saben y hay que ser muy prácticos” y una idea fija en su mente, que le hace también afrontar con optimismo el día a día “mirar el partido del sábado y no mirar más allá, no hay que mirar la clasificación. Mi objetivo es mirar cada semana”.
Le faltaban adjetivos para decir lo bien que se siente en su vuelta “estoy muy a gusto, esta es mi casa, vivo aquí, tengo aquí familia, este es mi equipo y me lo ha dado todo, estoy muy contento, me siento muy afortunado de estar en el Albacete”.
Piensa que su cambio personal, además del lógico de la edad, está en que “tengo más experiencia, pero en lo que no he cambiado es en las ganas que trabajar y además aquí estoy muy contento”.
De la afición dijo que se “ha portado bien hasta ahora” y que le pide que esté con el equipo porque no hacerlo es darle alas al rival “y al enemigo ni agua” para añadir “este es nuestro equipo y hay que estar con él”.
No le tiene ningún miedo al reto de tener que salvar al equipo “yo solo tengo que ganar el sábado. Me siento muy afortunado de estar aquí en el Albacete, es mi casa, y sé que tengo que torear el sábado e intentar ganar” y con esa idea afronta el trabajo de sacar al Alba del descenso. Por cierto, su contrato acaba con la temporada pero si el equipo logra la permanencia seguirá en el Alba.
Llega sin cuerpo técnico ya que siguen todos los hombres que trabajaban con Luis César Sampedro “estoy a muerte con ellos” y dijo que ya ha pensado como afrontar el primer partido, del que dijo sería muy importante, “más juntitos, hay que defender mejor, pero eso no significa con más gente”.