sus aceitunas a recepcionistas que no son la cooperativa y en condiciones de salubridad y puede que de legalidad que no parecen claras, o al menos eso es lo que denuncia la Cooperativa Oleovinícola Campos de Munera.
Esta cooperativa ha presentado en escrito en el Ayuntamiento de Munera en el que pone en duda que dos naves que han comenzado a operar recepcionando aceituna estén cumpliendo la legalidad vigente en materia de salud y se temen que además no se esté cumpliendo la legalidad fiscal.
La historia de lo que está sucediendo en Munera puede venir de la ampliación de capital de la mencionada cooperativa o de la necesidad de aceituna porque es más que probable que el precio del aceite la próxima temporada sea muy alto, o de ambas cosas a la vez. Lo cierto es que dos empresas, sabedoras de la situación y de que van a necesitar mucha aceituna decidieron instalarse en Munera y comprar este producto. Hasta ahí no habría nada más que ley de oferta y demanda, más allá de que no parece lógico que los propios socios de la cooperativa no lleven su producto al lugar de siempre y confíen en empresas de fuera.
La denuncia de la cooperativa no es tanto la compra venta de aceitunas en la localidad sino el lugar donde se están produciendo esa recepción del producto. Denuncian que en una de las naves hay cereales y productos que han sido sulfatados, con el consiguiente problema para la aceituna si entran en contacto estos sulfatos. El otro espacio donde se recepciona la aceituna para su posterior transporte a otras localidades para su transformación en aceite se lleva a cabo junto a montones de estiércol y basura, puesto que la empresa que ha cedido ese espacio se dedica precisamente a la producción de estiércol.
En la cooperativa ponen en duda la salubridad de ambos espacios y así lo han denunciado al Ayuntamiento de Munera y desde luego no entiende que se pueda dar un permiso, si es que existe, para la recepción de las aceitunas y su posterior traslado en lugares que no parecen los más apropiados. La denuncia la van a trasladar también a los grupos de la oposición, y veremos si hacen algo. También tienen previsto trasladarse a Albacete para presentar la misma denuncia en Sanidad, ya que la cooperativa pasa rigurosos controles y las instalaciones deben cumplir unos estándares de salud que no parecen cumplir estas dos naves que durante estos meses de recolección se dedican a comprar aceituna y que luego seguirán con su vida habitual, almacenar cereales o producir estiércol.
La cooperativa también está poniendo en duda la ‘limpieza’ de las transacciones y esa compra venta de aceitunas sin pasar por la cooperativa. Ante tal duda, van a presentar en Hacienda un escrito solicitando que se tengan en cuenta las declaraciones de la propia cooperativa el año pasado y las que hará este año sobre la producción que han tenido, para ver si ha habido aceituna vendida que no ha sido declarada por los agricultores.
Además, la cooperativa se teme que con todo lo que está sucediendo el producto se vea afectado por una mala imagen. Hay que recordar que se produce aceite virgen extra convencional y ecológico, que la cooperativa sí cumple de forma escrupulosa con la legislación en materia de sanidad y cuidado de la aceituna y eso le permite esa producción de aceite ecológico.