Detenidas 19 personas en una operación en la que se han incautado 1.100 kilos de hachís en Toledo

Redacción-Europa Press
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lunes 19 de enero de 2015, 13:34h

Se ha desmantelado una tienda de golosinas de Villava utilizada para distribuir la droga

La Policía Nacional ha detenido a un total de 19 personas que presuntamente formaban parte de una organización de narcotraficantes en una operación con la que se ha dado por desarticulado el grupo y en la que se han incautado 1.100 kilos de hachís en una vivienda de Seseña (Toledo).

El alijo, proveniente de Marruecos, fue introducido en España camuflado en dos vehículos que llegaron en ferry hasta Tarifa. La organización disponía de viviendas y locales en Madrid, Toledo, Zaragoza y Navarra como infraestructura para el transporte y distribución del hachís.

Uno de los principales puntos de venta del estupefaciente al menudeo era una tienda de golosinas de la localidad navarra de Villava a la que compradores y otros narcotraficantes acudían para abastecerse.

Todos los detalles de esta operación policial, denominada 'Energy', han sido presentados este lunes en una rueda de prensa en Pamplona por el director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, quien ha destacado que se trata de "una de las operaciones más importantes que se han hecho en los últimos meses contra el tráfico de hachís en el conjunto de España".

La operación policial se inició en agosto de 2014 y se ha desarrollado en cuatro fases. En total, los agentes han arrestado a 19 personas, 18 de las cuales han ingresado en prisión. Se trata de nueve personas de nacionalidad española, nueve ciudadanos marroquíes y una persona de origen rumano.

Además del alijo de 1.100 kilogramos aprehendido en Seseña, los investigadores también se han incautado durante las cuatro fases de la operación de otros 79 kilos de hachís, ocho kilos de speed, 40.000 euros, 14 vehículos, un arma de fuego y dos armas blancas, todo ello en un total de 12 registros.

Según ha explicado el director de la Policía, se trata de una de las redes desarticuladas "más sofisticada, compleja y eficiente en la introducción de hachís" en España que contaba con "acceso directo a los productores y que se dedicaba al transporte de la droga con sistemas preparados para hacer compleja su detección".

Cosidó, que ha comparecido junto a la delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, el jefe superior de Policía de Navarra, Daniel Rodríguez, y el máximo responsable de la investigación, Gregorio Fernández, ha precisado, además, que se trata de un grupo que "no dudaba en utilizar menores para camuflar los viajes desde Marruecos".

"Era una organización que cubría todo el ciclo de tráfico de drogas. No solamente traían el hachís, sino que también tenían una red para otros narcotraficantes menores y distribución al por menor", ha expuesto el director general de Policía, que ha considerado que el hecho de que uno de los puntos de distribución fuera una tienda de chucherías "muestra que hay una clara voluntad de introducir la droga cada vez en edades menores para su consumo".

Cosidó ha valorado el "enorme" esfuerzo que realiza la Policía Nacional contra el tráfico de drogas y ha destacado que durante el pasado año, solo este cuerpo policial, se incautó de 125 toneladas de hachís y detuvo a más de 10.000 personas por tráfico de drogas. Además, en 2014 la Policía Nacional realizó más de 250.000 actas por posesión o consumo de hachís en lugares públicos.

Por su parte, Gregorio Fernández, inspector jefe de la Policía Nacional de Navarra y máximo responsable de esta investigación policial, ha explicado que para la introducción en España de la droga los narcos contaban con mecánicos que desmontaban completamente vehículos y los desproveían de parte de su estructura interior para poder introducir en cada uno de ellos entre 400 y 500 kilogramos de hachís.

Los vehículos cargados con la droga cruzaban el estrecho en ferrys de transporte comercial y eran conducidos por miembros de la organización que contaban con permiso de residencia o nacionalidad española, y que usaban a menores de edad para aparentar viajes familiares.

En el transporte en territorio nacional, una vez superados los controles fronterizos en Tarifa, la organización utilizaba vehículos lanzadera para escoltar a los turismos que trasladaban la droga hasta chalés de Seseña, donde los coches eran desmontados y se les extraía la carga.

Desde esta localidad la droga era ocultado de nuevo en distintos vehículos y repartido entre escalones de distribución inferiores, en distintas provincias. La organización disponía de varios chalés, viviendas y locales comerciales en las localidades de Villanueva del Pardillo (Madrid), Seseña (Toledo), Zaragoza, Pamplona, Harte, Villava y Úcar (Navarra).

Drogas en cajas de golosinas  

En la operación, los investigadores detectaron que uno de los principales puntos de venta de hachís al menudo operaba bajo la tapadera de una tienda de golosinas en la localidad navarra de Villava. El responsable de la tienda la utilizaba presuntamente como lugar de recepción y venta de la droga a consumidores y distribuidores locales.

Los agentes sorprendieron al responsable de la tienda cuando introducía 10 kilos de hachís en cajas de golosinas. Descubrieron, además, diversas cantidades de hachís en el interior de la caja registradora, junto al dinero procedente de la venta de productos legales, para distribuirlas de manera inmediata a cualquier comprador.

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