, pues, según ha afirmado, "se trata de casos aislados que no obedecen a ningún brote" y ha puntualizado además que el niño ingresado en Toledo evoluciona favorablemente.
Así lo ha manifestado el titular regional de Sanidad, a preguntas de los periodistas, antes de presidir la reunión para el desarrollo de las líneas generales de la política sanitaria 2015-2020, enmarcada en la concertación de un Acuerdo Marco para la Recuperación Social y Económica de Castilla-La Mancha.
Fernández ha recordado que el caso del fallecimiento se produjo hace un mes y, con respecto al otro niño ingresado actualmente en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, ha señalado que se su estado es "estable" y está bien.
Preguntado por el protocolo que se va a seguir ante estos casos, ha indicado que la estrategia que se ha adoptado en Castilla-La Mancha es vacunar de tosferina a las embarazadas que se encuentren en el tercer trimestre de gestación, al haber detectado varias comunidades autónomas, junto a comités de expertos, que los casos por esta enfermedad se producen cada vez a edad más temprana.
Así, desde el pasado 9 de noviembre, en Castilla-La Mancha se vacuna a las embarazadas entre las semanas 28 y 36, lo que es compatible con la vacunación posterior del bebé a los dos meses de edad, como se venía haciendo hasta ahora, ha dicho el consejero.
Y ha agregado que, de esta forma, "sensibilizamos a la madre y también al bebé" para prevenir que aparezca la enfermedad y "atajar" el repunte de esta enfermedad a edades más tempranas.
Dicho esto, Fernández ha recalcado su mensaje de tranquilidad a la población y ha subrayado la baja incidencia de la tosferina en Castilla-La Mancha, ya que mientras en España hay una incidencia de 15,6 casos por cien mil habitantes, en esta región es de 6,8 por cien mil habitantes.
Esta misma tarde, la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad ha difundido una nota en la que indica que los casos de tosferina conocidos en Castilla-La Mancha no son distintos a los registrados en otros años.
También puntualiza que los casos de esta enfermedad en los lactantes menores de tres meses pueden ser más graves, porque la vacuna se les pone a partir del segundo mes de vida y tarda alrededor de quince días en crear defensas.
Y que, en caso de diagnosticarse tosferina, el pediatra o el médico de familia recomiendan tratamiento con antibióticos.
Por otro lado, fuentes del Servicio Regional de Salud de Castilla-La Mancha han precisado que al niño fallecido en Cuenca hace un mes se le había administrado ya la primera dosis de la vacuna.