Según ha informado la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha en un comunicado, el detenido accedió a un local regentado por ciudadanos asiáticos antes del cierre del mediodía y se escondió en su interior.
Una vez se quedó solo en el negocio, sustrajo 520 euros en efectivo de la caja registradora y una tablet de alta gama y se volvió a ocultar hasta que pudo abandonar el establecimiento después de su reapertura por la tarde.
Las pesquisas practicadas por los agentes condujeron a la identificación, localización y detención del autor de los hechos, que resultó ser un varón de nacionalidad española con antecedentes por delitos contra el patrimonio.