Ecovidrio, la entidad sin ánimo de lucro encargada del reciclado de vidrio, gestionó la recogida selectiva de más de 98 millones de envases, lo que equivale a una media de 48 envases por ciudadano.
Cada ciudadano recicló 13 kilogramos de residuos de envases de vidrio. Por provincias, Albacete es la que más recicló con 13 Kg/hab, seguida de Ciudad Real (10,8 kg/hab), Cuenca (11,5 kg/hab), Guadalajara (10/3 kg/hab) y Toledo (7,3 kg/hab).
Con el objetivo de facilitar la colaboración ciudadana, se ha incrementado un 6% el parque de contenedores hasta las 9.072 unidades. Así, el ratio se sitúa en un contenedor por cada 225 habitantes.
Medio ambiente y cambio climático
El reciclaje de vidrio es un elemento clave en la lucha por el cambio climático. Gracias al vidrio depositado en los contenedores, los castellanomanchegos lograron evitar la emisión de las toneladas de CO2 equivalentes a plantar 14.700 árboles. Asimismo, han evitado la extracción de más de 31.094 toneladas de materias primas, tres veces el peso de la Torre Eiffel, así como el ahorro de 57.572 MWh de energía.
Según José Manuel Núñez-Lagos, Director General de Ecovidrio: “Estos excelentes resultados son una gran noticia para la sociedad castellanomanchega, que consolida un hábito sostenible y responsable y, por encima de todo, para el medioambiente y la lucha contra el cambio climático. Las cifras demuestran la eficacia del modelo contenedor y su vigencia y potencial tras casi 20 años de vida en la comunidad. Sin embargo, no cabe la autocomplacencia. El objetivo de Ecovidrio es reciclar el 100% de los residuos de envases de vidrio y para ello hemos comprometido una inversión de 300 millones de euros hasta 2020”.
Sensibilización: eje de acción regional
La cadena de reciclado de vidrio comienza con el gesto de depositar los residuos de vidrio en el contenedor verde. Por este motivo, Ecovidrio ha puesto en marcha en Castilla-La Mancha multitud de iniciativas de sensibilización como la campaña con el programa “A Tu Vera” o la gran competición “Juego de Reinos” ambientada en la época medieval, una competición de reciclaje de vidrio entre poblaciones para conseguir el título de “Gran Reino del Reciclado”.