El Hospital Nacional de Parapléjicos ha dado un paso significativo en la investigación sobre el dolor en niños y jóvenes con lesión medular, liderando un estudio pionero que revela hallazgos cruciales para el diagnóstico y tratamiento de esta condición. La investigación, publicada en la revista científica Pain, muestra que uno de cada dos jóvenes afectados por lesiones medulares de inicio pediátrico experimenta dolor, una situación que se relaciona con factores psicológicos como la ansiedad.
Financiado por la Fundación Koplowitz, el estudio se llevó a cabo en el Laboratorio de Función Sensitivo-Motora bajo la dirección de Julian Taylor. Este trabajo se centra en pacientes de entre siete y 18 años y destaca la identificación de variantes genéticas que pueden influir en la probabilidad de experimentar diferentes tipos de dolor. Estos descubrimientos abren nuevas vías hacia proyectos de medicina personalizada y colaboraciones multicéntricas para validar marcadores pronósticos y terapias innovadoras.
Avances inspirados en investigaciones Nobel
La investigación se fundamenta en los trabajos premiados con el Nobel de Medicina 2021 a David Julius y Ardem Patapoutian, quienes estudiaron los receptores responsables de la percepción del calor, frío, dolor y presión. Según Julian Taylor, “su contribución ha sido fundamental para entender cómo los estímulos externos se convierten en señales eléctricas en el cerebro, conocimiento que ahora aplicamos al contexto del dolor en lesiones medulares pediátricas”.
Los resultados indican que aproximadamente la mitad de los jóvenes evaluados presenta un dolor clínicamente relevante, asociado no solo a factores emocionales y psicológicos, sino también a signos sensoriales y genéticos. Inmaculada Castillo, parte del equipo de genética involucrado en el estudio, enfatiza que “identificar factores genéticos relacionados con el dolor abre una prometedora vía hacia terapias más precisas y efectivas, lo cual puede traducirse en un mejor alivio del dolor y una mayor calidad de vida para estos pacientes”.
Un enfoque integral para abordar el dolor
El estudio adopta un enfoque holístico al integrar información clínica, sensorial y psicológica con el fin de detectar señales tempranas que permitan intervenir antes de que el dolor se vuelva crónico o genere complicaciones. Elisa Dolado, responsable de la Sección Pediátrica del centro, subraya que “la correcta evaluación del dolor infantil es tanto un desafío como un objetivo prioritario en Pediatría”. Las exhaustivas evaluaciones realizadas están diseñadas siguiendo las pautas de medicina individualizada.
Este trabajo refuerza el modelo biopsicosocial del dolor, considerando cómo interactúan los factores físicos, psicológicos y sociales en la experiencia del dolor. Jordi Miró, director de la Cátedra de Dolor Infantil de la Universitat Rovira i Virgili–Fundación Grünenthal, afirma: “Este estudio reafirma la importancia de tener en cuenta los aspectos psicológicos junto a los físicos en el manejo del dolor”. Además, se introducen nuevas herramientas clínicas para mejorar la identificación temprana del dolor.
Intervenciones tempranas para mejorar la calidad de vida
Francisco Calderón Muñoz, responsable de la Unidad de Dolor del hospital, resalta que es crucial tratar el dolor desde sus primeras etapas: “En estos pacientes es clave abordar el dolor neuropático desde su inicio para mejorar significativamente su calidad de vida”. La investigadora Beatriz Huidobro-Labarga también señala que este tipo de evaluación podría impactar positivamente a largo plazo tanto en términos de discapacidad como en la utilización eficiente de recursos sanitarios.
Con este estudio pionero, el Hospital Nacional de Parapléjicos no solo avanza en la comprensión del dolor asociado a lesiones medulares infantiles sino que también sienta las bases para futuras intervenciones más efectivas y personalizadas.