En el contexto de la operación 'Zaciela II', el Seprona de la Guardia Civil en Ciudad Real ha iniciado una investigación que involucra a tres individuos, quienes son sospechosos de haber cometido delitos continuados de estafa, falsedad documental, intrusismo profesional y maltrato animal. Esta acción se deriva de múltiples denuncias presentadas por particulares que alertaron sobre irregularidades en la venta de cachorros a través de un portal en línea.
Los agentes del Seprona han llevado a cabo una exhaustiva pesquisa durante el último año, logrando identificar al vendedor como un residente de una localidad en la provincia. Este individuo no contaba con las instalaciones adecuadas para la cría de animales y ofrecía cachorros de diversas razas mediante redes sociales y sitios web publicitarios, donde se presentaban anuncios de una supuesta tienda dedicada a la venta profesional de mascotas.
Operación encubierta
Para verificar la legalidad de los cachorros en cuestión, se dio inicio a una investigación que reveló que la tienda era ficticia. El negocio operaba bajo la fachada de un núcleo zoológico inactivo desde 2017, ubicado en otra localidad de Ciudad Real diferente a la residencia del principal investigado. Esta apariencia legal era utilizada para promocionarse en portales de compraventa.
Los implicados intentaban dar una imagen legítima mediante la colaboración con un veterinario afincado en Córdoba, quien expedía cartillas sanitarias a los compradores sin reflejar el verdadero origen ni las condiciones higiénico-sanitarias donde nacieron y crecieron los animales. En muchos casos, los cachorros provenían de criaderos ilegales o particulares desconocidos.
Consecuencias graves
Las indagaciones revelaron que se administraban vacunas y se emitían cartillas sanitarias sin la identificación correspondiente del microchip, utilizando sellos falsificados. Esto llevó a engañar a los compradores sobre el estado sanitario real de los animales. Como resultado, varios ejemplares enfermaron gravemente poco después de ser entregados, llegando incluso a fallecer por parvovirosis.
Ante esta situación, se abrió una nueva línea de investigación para rastrear posibles criaderos clandestinos y determinar el volumen de beneficios obtenidos por estas actividades fraudulentas a nivel nacional. Las diligencias policiales han sido remitidas a los Tribunales de Instancia en Puertollano para iniciar las correspondientes acciones legales.
Un problema complejo
La venta online de animales vivos plantea un desafío significativo debido a la falta de regulación y al anonimato que permite a personas sin escrúpulos facilitar el maltrato y explotación animal. Los animales son frecuentemente tratados como mercancías, criados en condiciones insalubres y transportados desde el extranjero bajo condiciones extremas que pueden provocarles estrés, deshidratación e incluso la muerte.
Esta opacidad también propicia un entorno propenso al fraude financiero, donde los compradores pueden pagar por animales inexistentes o recibirlos con enfermedades crónicas y documentación sanitaria falsificada, dejándolos sin garantías legales y expuestos a situaciones vulnerables.