El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha criticado duramente al Partido Popular (PP) por obstaculizar la reforma del Estatuto de Autonomía de la región, actualmente en tramitación en el Congreso de los Diputados. En un desayuno informativo, el mandatario regional advirtió que "no va a consentir" que este proyecto "quede en manos de una eventual mayoría del PP con Vox".
García-Page expresó su descontento al señalar que su partido se siente "engañado" por los populares, quienes han presentado una enmienda para mantener la horquilla de diputados entre 25 y 35, lo que rompería el acuerdo establecido con el PSOE regional. "Creo que es un tema que hay que arreglar y nos sentimos engañados", subrayó.
Críticas a la gestión del PP
El presidente no dudó en manifestar su incertidumbre sobre si la responsabilidad recae en el PP nacional o en el PP de Castilla-La Mancha, pero dejó claro que "no lo vamos a dejar así". Afirmó: "No voy a consentir en ningún caso que el proyecto de estatuto, una vez tramitándose en Madrid y perdiendo el control por ser ley orgánica, quede en manos de una eventual mayoría del Partido Popular con Vox".
García-Page insistió en que "los han engañado desde el primer momento" y advirtió que esto tendrá repercusiones ante la opinión pública. Además, destacó que el PP en Castilla-La Mancha está "muy por debajo del nivel de sus votantes", recordando incidentes pasados donde las declaraciones del partido en la región contrastaban con sus acciones en el Congreso.
Un proyecto sin conflictos
En relación a la actual reforma, García-Page aseguró que los populares "faltan a su palabra", sugiriendo que probablemente tenían esta intención desde un inicio. A su juicio, esto resulta aún más lamentable dado que se ha trabajado con numerosos colectivos para elaborar un proyecto de estatuto “que no es conflictivo”, evitando cualquier tipo de ruptura con el país.
Por último, hizo referencia a una "trampa absolutamente miserable" planteada por la expresidenta María Dolores de Cospedal, calificándola como un “atraco electoral” y reiterando la necesidad de corregirla mediante esta reforma.