de las obligaciones” del alcalde, Manuel Mínguez, ya que “ha permitido”, por segundo año consecutivo, y después de advertirlo en el Pleno del pasado 19 de diciembre que, a más de 1.500 vecinos de las pedanías de Cancarix, Agramón, La Horca, Minateda y Nava de Campaña, no se les preste el correspondiente servicio médico, entre 10 y 15 días, calculaban.
“En este tiempo”, ironizaban desde el PSOE, “habrá que recurrir a los ‘remedios de la abuela’ en caso de cualquier problema de salud de sus habitantes, aunque escribiendo ya en serio lamentaron que “la tijera de María Dolores de Cospedal ha generado un sin fin de recortes y una revolución sanitaria en Castilla-La Mancha, haciéndonos retroceder en el tiempo”, al enumerar el cierre de plantas en hospitales, proyectos de privatizaciones, cambios de protocolos clínicos o recortes de personal”.
Medidas contraproducentes
“Medidas que se están tomando desde el Gobierno regional presidido por María Dolores de Cospedal, aunque lamentaron que las que está adoptando el Gobierno municipal “no son mucho más esperanzadoras”.
Dicen que esta situación «demuestra una vez más», en opinión del principal grupo de la Oposición, “la desastrosa gestión” del equipo de Gobierno del Partido Popular al frente de sus pedanías “que las tiene olvidadas y relegadas a su suerte”, al mismo tiempo que “nos muestran la apatía ante los problemas de sus ciudadanos en materia sanitaria”.