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Maradona, un símbolo mundial del fútbol

Maradona, un símbolo mundial del fútbol

jueves 26 de noviembre de 2020, 21:04h
Tras el fallecimiento de Diego Maradona, el mundo se ha visto conmovido ante la urgencia de despedir a una de las figuras más significativas del fútbol en todo el mundo. Desde su niñez hasta sus últimos años, dibujó una trayectoria difícil de ignorar.

La muerte de Diego Maradona se ha convertido en una de las noticias más importantes para el mundo entero. En una tarde, la historia de su fallecimiento recorrió todo el mundo y millones de personas lo despidieron como a una de las más importantes figuras del fútbol en su historia internacional. Por eso, en este artículo vamos a hacer un recorrido por su trayectoria, desde sus primeros pasos como una joven promesa, hasta su último período.

Una luz en el camino

Diego Armando Maradona, popularmente conocido como “el Diez” o “Dios”, comenzó a dar sus primeros pasos en el fútbol a los nueve años. Era parte de un equipo llamado “los Cebollitas”, agrupado por otros niños y jóvenes de edad similar, y vivió el deporte desde dentro al ser parte de una familia que pertenecía al mundo del fútbol en Lomas de Zamora, localidad de la provincia de Buenos Aires, Argentina. A esta temprana edad, Diego empezó a marcar un modo de juego que adoptaría durante el resto de su trayectoria, y se ganó el reconocimiento de los equipos a los que perteneció entonces, sembrando su propio lugar como promesa del deporte. Al año siguiente su aparición en periódicos nacionales lo dejó en evidencia como alguien a quien se le debía tener en cuenta, y varios clubes grandes empezaron a poner el ojo en él a partir de entonces.

A día de hoy, el fútbol como se conoce, con aficionados de todas partes del mundo que especulan con partidos y hacen uso de productos como el codigo promocional Sportium, entre otros, ha cambiado totalmente. La impronta de Diego Maradona no tardaría en quedar de manifiesto desde aquellos primeros pasos durante su niñez: a los dieciséis años fue incorporado a la plantilla de Argentinos Juniors, club ancestral de la historia del fútbol nacional argentino y perteneciente entonces a la Primera División. Con Argentinos dio sus próximos grandes pasos y marcó algunos de los más importantes goles por los que se lo recordaría desde ahí en adelante. Aunque algunas derrotas no faltaron, lo cierto es que en ese momento Diego Maradona ya recibía ofertas de clubes de carácter internacional, como el Sheffield United, club inglés de la Premier League. Sin embargo, a pesar de estar convirtiéndose en uno de los más codiciados jugadores, Maradona quiso pertenecer al club del que sería icono principal, el Club Atlético Boca Juniors.

La mano de Dios

Con su impecable bautismo como futbolista y tras pertenecer a uno de los clubes más importantes en la historia argentina, Diego Maradona empezó a ser apodado pronto como “Dios” por muchos de sus aficionados. Su forma ofensiva de jugar en el verde, y su energía y destreza en los partidos, lo catapultaron como uno de los deportistas más importantes en la historia, lugar que ocupó junto a figuras como Pelé. Durante su paso por Boca Juniors se convirtió en la cara oficial del club, parte inevitable y eterna de “La Bombonera”, estadio que fue su casa, y padre de todos los “bosteros”, los hinchas. Poco después formó parte de la Copa Mundial de Fútbol, el primer mundial en su entonces joven trayectoria, y tras esta experiencia fue fichado por el FC Barcelona, consolidando su pertenencia al fútbol internacional, para luego ser traspasado al Nápoles italiano, donde hizo también historia.

Poco después, en 1986 y durante el Mundial de México, hizo una de sus más impresionantes jugadas en el partido contra Inglaterra, marcando un gol que sería rememorado por todo el mundo. Fue a partir de entonces que se le atribuyó el apodo afectuoso de “Dios”, una referencia al gol hecho con su propio puño, y después de que él mismo dijera haber sido ayudado por ‘la mano de Dios’. Dicho evento no fue esperado por nadie, ni siquiera por quienes jugaban con las posibilidades del partido, con jugadas y bonos como se puede ver en este articulo. A partir de ese momento, fue oficialmente consagrado como una figura inolvidable, representante del fútbol argentino en el mundo y de todos los amantes del deporte. Algunos años más tarde anunció su retirada, lo que no significó el cese de sus actividades como deportista.

Trabajó como comentarista deportivo, y fue entrenador y directivo de Boca Juniors en Argentina. En el año 2000 se publicó su autobiografía, bajo el nombre de “Yo soy el Diego”, en la que no sólo repasaba su trayectoria sino que exponía sus adicciones y complicaciones de salud. Desde entonces y más allá de su incesante actividad, Diego tuvo varias intervenciones médicas, algo que poco a poco le exigió un paulatino despegue de su presencia mediática. Aún así, y hasta la fecha reciente de su fallecimiento, miles y miles de aficionados lo conmemoran y lo recuerdan como un fenómeno del fútbol, y la razón de muchas alegrías vividas con la adrenalina del amor a este deporte.
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