Bajarse los pantalones

Por Miguel Ángel Vicente
miércoles 22 de septiembre de 2021, 04:35h

Estamos en una situación actual tal que, por hache o por B, se ha puesto de moda, como obligatorio, por parte de nuestros políticos en general, a fin de comulgar con la proclama de no mear fuera de lo políticamente correcto, el innoble arte de “bajarse los pantalones”, que, ante la deriva que va tomando esta práctica, bien pudiera ser que para los próximos Juegos Olímpicos, se compita con este nuevo y extendido deporte, como una modalidad más a tener en cuenta para la competición, aunque para llegar a clasificarse para los mismos, haya que acudir a realizar miles de pruebas preolímpicas, para poder acceder a competir en dichos Juegos, dada la inmensa cantidad de aspirantes a conseguirlo.

Uno de los ejemplos más clarividentes de ese nuevo deporte consistente en “bajarse los pantalones”, además con nota o resultado de récord mundial, nos lo ha ofrecido la reciente sentencia dictada por la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, que revoca la sentencia del Juez Central de la Audiencia, que declaró nula la decisión del Ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, de cesar al coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, como Jefe de la Comandancia de Madrid, alegando “falta de confianza”, interpretando, torticeramente, la Ley que regula la libre designación de cargos por la autoridad administrativa, al considerar que la clave de la decisión del Ministro, reside en que la norma bajo la que hay que examinar el cese es la específica para los puestos o cargos de libre designación (que se basa en la libérrima y, en algunos casos, arbitraria, decisión de dicha autoridad) en la Guardia Civil , entre otros estamentos, y no, por el contrario, la aplicable a los funcionarios en general, especificando que ese régimen especial es muy claro al establecer que en esos puestos o cargos basta con la mera pérdida de confianza para amparar un cese, al establecer la ley que “En todo caso, los destinos de libre designación podrán ser revocados libremente por las autoridades competentes para su asignación”, pues según argumentan los Magistrados, “al estar ante un puesto de destino de libre designación, es de aplicación su apartado 1, que recoge la revocación libre como mecanismo de cese, y en el que, al ser fundamento prístino de su asignación la confianza, la pérdida de la misma constituye motivo para el cese”: ¡Olé, olé y olé, que les den a tales prístinos Magistrados, las dos orejas y el rabo, con tres vueltas al ruedo y salida subsiguiente, a hombros por la Puerta Grande de la Audiencia Nacional, con el requisito de que cuantos Magistrados ocupen cargos en la misma, se alineen a izquierda y derecha, como seráficos querubines, aplaudiendo y vitoreando a tales energúmenos compañeros, que con su decisión, bien puede decirse, que han puesto una pica, no solo en Flandes, sino también, en la Cochinchina!. Así, así, es como se empobrece la jurisprudencia de tan alta institución judicial. Porque, vamos a ver, Señorías, cuál fue el motivo de esa pretendida alegada “falta de confianza”, alegada por el Ministro (que no hay que olvidar es Magistrado, o lo fue, de esa misma Audiencia, a la que, contrariamente a todos los principios de imparcialidad, sensatez y conveniencia, tratará de regresar, como lo ha hecho recientemente su ex-compañero de Gabinete, el ex-Ministro, para mayor inri, y decisión vergonzante, de Justicia, Juan Carlos Campo, lo que, en principio y, en final también, ha de considerarse una decisión, como poco, aberrante y contraria a todos los principios éticos y estéticos de la moralidad de la que deben hacer gala quienes han ostentado cargos o puestos, en este caso, en la Alta Administración, ¡nada más y nada menos, que Ministro! (aunque dados los ejemplos que el Gabinete del Pseudo-Doctor-Sánchez, viene dando, un día sí y otro también, hayan caído en gran medida en una devaluación, rayana en la ilegalidad más pura y rampante) y desde los que han vapuleado, arteramente, con descaro y sinvergonzonería, todas las normas del Ordenamiento Jurídico, incluida la propia Constitución Española, y por su deriva, a todos los ciudadanos de este país, aun hoy, a duras penas, llamado España, porque, en definitiva, aunque nos pueda parecer esa omnímoda facultad del Ministro para, a quien ha elegido a dedo, igualmente darle la patada en el culo, en base a esa pretendida “falta de confianza”, en todo caso, habría que concatenar esa decisión con la causa, base o fundamento, en que el Ministro se ha apoyado para justificar ese despido contundente, al menos, en el presente caso, causa, fundamento o base, que, ¡átense los machos”, fue la negativa del Coronel a cometer un delito de revelación de secretos, pura y dura prevaricación, al ser impelido por el Sr. Grande (es este caso, habría que espetarle “Pequeño”, dada la bajeza con la que actuado y las pretensiones perseguidas por el mismo) a que el Coronel le pusiera al corriente de “investigaciones y actuaciones llevadas a cabo por la Guardia Civil, que, en el marco operativo y de Policía Judicial”, se estaban llevando a cabo acerca de la posible relación o conexión de las manifestaciones en Madrid con motivo del Día de la Mujer, el 8 de Marzo de 2.019, con el inicio de los contagios masivos de coronavirus que se produjeron a consecuencia de esas manifestaciones (recordemos que expertos en la materia desaconsejaban su celebración y que en la presidida por la infame y analfabeta Ministra de Igualdad, Irene Montero, ex-Esposa de quien la elevó a tal rango, Pablito Iglesias, que ahora duerme sobre otra cama distinta y distante, hasta el punto de que ha borrado de su perfil su estado de padre, y sobre el que recaen negros nubarrones a cuenta de la prostitución, abusos y violaciones incluidas, de los, las y les, menores acogidos por el Gobern Balear, de la ínclita Francina Armengol, que quiere desterrar de su territorio, valga la redundancia, todo atisbo del idioma español, tapados por esa propia Administración Autonómica, y que aún siguen coleando y dando que hablar, habiéndole hecho una higa como la copa de un pino a la autoridad europea, que pidió explicaciones sobre estos hechos, y que tienen un reflejo, por eso del búmeran, en la Comunidad Valenciana, de otro que tal baila, Ximo Puig, en la que resalta a modo de bandera la condena del otrora esposo de la Consejera de Asuntos Sociales en dicha Comunidad, Mónica Oltra (desde la cual se trató de exculpar a su ex, haciendo recaer, en el informe elaborado por dicha dependencia, todo el barro y el lodo sobre la víctima, que se beneficiaba su candoroso ex, con graves reproches del Juzgado que intervino en el caso, que le condena a cinco años de prisión, ratificados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, que reitera todos esos reproches de echar tierra sobre este asunto a dicha Consejería, lo que debiera llevar de inmediato a la dimisión, y en su caso, al cese, de la mencionada Sra. Oltra, si de verdad tuviera moral y ética, de la que presume tanto, su Presidente, Ximo Puig, para arremeter contra la Capital de España, Madrid, ( aclaración para los bachilleres que se gradúan actualmente, que seguramente no saben que Madrid es la Capital de España, ni para qué, ya que los fines perseguidos por nuestros gobernantes consisten en aborregarlos e integrarlos dentro de la “masa cretinizada” a que regularmente se refiere Juan Manuel de Prada). Pues bien, volviendo al cese del Coronel, al que, como castigo añadido, se le ha privado del ascenso a General, tal como le correspondía, encabezando el ranking con el derecho a tal, con el objeto de que sirva de aviso a navegantes y para demostrar cómo se las gasta quien abusa contra ley de su cargo de Ministro, los cinco Magistrados (magistrados, más bien, así con minúsculas) de la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, que ven justificado el argumento esgrimido por el titular del Ministerio del Interior, Fernando Grande (Pequeño) Marlaska, concluye que “habiendo quebrado la confianza, no tiene sentido la declaración de reincorporación al destino”, en realidad, aún así, debiera haber dado traslado al Ministerio Público, por si la exigencia del Ministro de que el Coronel le informara, según dice la Sala del “desarrollo” y no del “contenido” (lo que es mucho suponer) de las “investigaciones” llevadas a cabo por la Guardia Civil bajo el mandato del Coronel, fuese constitutiva de un delito de “lesa Majestad”, pero, sin embargo, han optado por bajarse los pantalones, y quizás los calzoncillos, poniéndose en posición de “decúbito supino” ante la mayestática imagen del Gabinete que lidera el Pseudo-Doctor-Sánchez, con la agravante de que las sentencias del Tribunal Constitucional, acerca de la ilegalidad del “confinamiento” y “del estado de alarma”, no vaya a tener ninguna consecuencia sobre los miembros del Gabinete, autor de tales chapuzas e ilegalidades delictivas, del rango de haber tenido secuestrado el Congreso de los Diputados, al menos, durante seis meses (porque aún sin ese secuestro, “Pinochón” optó por no comparecer ante el mismo para dar explicaciones de la marcha de la pandemia en nuestro país y de las medidas que desde el Retroprogresista Criminal Gobierno de España se iban tomando al respecto, que, en realidad, fueron “ningunas”). Si esto no fue un golpe de Estado, que venga Dios y lo vea.

Y otro ejemplo, que causa pavor por la connotación que conlleva también, de bajarse los pantalones, y quizás, también los calzoncillos, en esa posición de “decúbito supino” en favor y loor del Gobierno de Pinochón, y aunque ya es norma de la casa, nos la está ofreciendo, la mentecatez, la cobardía y los complejos (no olvidemos que a los miembros del PP, se les conoce como los “maricomplejines”), del Partido Popular, más bien de su Presidente Pablo Casado (al que habría que cambiarle el apellido por “Cagado”), y digo en primer término el PP, porque este incompetente líder del mismo, tiene la osadía de considerar que el PP es suyo, en una actitud de posición ególatra, tiránica y dictatorial, que nada tiene, que ver con la firmeza, la consistencia y la entereza que debe atesorar un líder, el cual, por mucho que repita (cuando tanto lo repite es que no está convencido de lo que dice, que es contrario a la verdadera verdad) por lo demás, de que él nunca formó parte de ese PP corrupto, de sus antiguos miembros, especialmente, el desatado bajo la época de Rajoy, Don Mariano, del que él fue hijo predilecto y puede decirse que se crió en sus brazos, por lo que menos lobos corderito, y la prueba del algodón es que tomó la decisión, por sí y ante sí, como buen dictador o autócrata, de vender la sede de Génova, para tapar los delitos y faltas cometidos bajo el umbral de sus techos, en un “muerto el perro, muerta la rabia” y que parece haber abandonado, al menos temporal y provisionalmente, desde que Isabel Díaz Ayuso le prestó un enorme favor arrasando en las Autonómicas últimas de la Comunidad Madrileña, día 4 de Mayo, que habría que enmarcarlo, tras escribirlo con letras de oro y brillantes, con la caradura y la sinvergonzonería, de que esa noche electoral, compareciera en el balcón de Génova, tratando de tapar a la verdadera artífice (contra viento y marea de todos los rivales políticos, incluso de los propios peperos) de tan extraordinario triunfo ( que dejó tocado al vituperable Pinochón) y en ese arrebato de adjudicarse él el triunfo, fue él el primero en coger el micro y ponerse hablar, como digo tratando de quitarle el protagonismo a la vencedora y triunfadora del envite electoral. Como se ve, un acto o acción canallesca, de poca caballerosidad y poca hombría política y de la otra. Bien puede decirse que la debilidad de quien, en realidad, no tiene el carisma suficiente para alcanzar el puerto de La Moncloa, y que, caso de alcanzarlo, será simplemente por el desgaste de sus rivales, y como primer aldabonazo de la misma, fue servirle en bandeja de plata, como Herodes a su hijastra, Salomé, la cabeza del Bautista, la cabeza de Cayetana Álvarez de Toledo, como portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, para dar gusto y satisfacción al Gobierno, PSOE y Podemos, porque era la única con huevos que le pisaba los callos, sobre todo a Pablito Iglesias, y, quizás, más bien seguramente, por orden y mandato del propio Pseudo-Doctor-Sánchez: ¿ Qué se puede esperar de quien, como en el cuadro del Museo del Prado, de Francisco de Goya y Lucientes, “ Saturno devorando a sus hijos”, devora a sus propios hijos?. A eso se le llama cobardía, sumisión, temor y canguelo hacia quien pretende sustituir: ¿ese es el camino? Y ahora, cuando las encuestas parecen indicarle el camino hacia esa ansiada Moncloa, no por sus méritos, sino fundamentalmente, de una parte, por los fiascos sucesivos del Ciudadanos de la merengosa Inés Arrimadas, que el último es mayor que el anterior, mas aquel, menor que el siguiente, y que anda por el desierto en busca de un proyecto existente solamente en su cabeza, y que consiste en una quimera esquizofrénica para mantenerse en pie y no morir en el intento, mas, sobre todo y por todo, por ese empujón que la Mía Cid, Isabel Díaz Ayuso, le ha supuesto para el partido Popular su arrase en las citadas Autonómicas, en las que el PSOE y PODEMOS, quemaron todas sus velas, quedando borrados de la faz madrileña, como le ocurriera a la Grande y Felicísima Invencible Armada Española en el Canal De La Mancha, y, ahora, por esas veleidades de un gaznápiro, de un sátrapa, y con el objeto de laminar, si es que no quiere eliminar, a su mejor valido, a su mejor caudal, Isabel Díaz Ayuso, con el objetivo de que no le haga sombra, y bajo el amparo de un contumaz y engolado Teodoro García Egea, Secretario General del Partido, con este rifirrafe sobre la Presidencia del PP Madrileño, que pretende Díaz Ayuso, y que, además, se lo merece, y que le ha sentado esta pretensión al mentecato Casado ( o Cagado) como un rejón a un toro, para lo que ha movido hilos para engatusar al crédulo y simplón Alcalde de Madrid, José-Luis Martínez Almeida, para que luche por ese cargo, con el objetivo de dar un pescozón a Díaz Ayuso y, sobre todo, como todos los mediocres, para dar ejemplo de quién es el que manda en el Partido, llevando el canto de sirena a varias alcaldías de la Comunidad, tales como Pozuelo de Alarcón, Majadahonda, Boadilla del Monte, Las Rozas, Colmenar Viejo o Torrejón de Ardoz, que se alinean con la tesis oficial (por miedo o por trágalas), sin darse cuenta de que en este tira y afloja, le está dando árnica aun moribundo Pseudo-Doctor-Sánchez.

Lo dicho, “bajarse los pantalones”, refrán que en el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda, se considera como “ceder, en condiciones deshonrosas, a la exigencia dictada por otro con más o menos coacción” y llevando este dicho al paroxismo, cuando se trata de algo escandaloso, podíamos añadir “y bajarse, también, los calzoncillos”, que es a la postre, situarse en una situación extrema de sumisión, sometimiento y capitulación, abandonando los principio éticos y morales, e incluso de la ley, humana y divina, a mayor gloria de tus contrincantes y adversarios. ¡Dios, qué buen vasallo, si oviese buen señor!.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

22 de septiembre de 2.021

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