La Guardia Civil investiga a cuatro individuos por su supuesta conexión con una organización delictiva dedicada al tráfico ilegal de 472 animales exóticos en Burgohondo, Ávila. La operación 'Suartx' reveló irregularidades en donaciones y actividades de una presunta ONG. Se han presentado diligencias judiciales correspondientes.
Cuatro individuos han sido objeto de investigación por parte de la Guardia Civil debido a su presunta vinculación con una organización delictiva que se dedica al tráfico ilegal de animales exóticos. Esta acción se enmarca dentro de la operación 'Suartx', llevada a cabo en la localidad de Burgohondo, situada en Ávila. Los animales involucrados eran el resultado de cesiones irregulares provenientes de diversas provincias, incluyendo Madrid, Badajoz, Ciudad Real, Valencia, Toledo, Huesca, Zaragoza y Sevilla.
Finalmente, se han presentado las diligencias tanto en el Decanato de los Juzgados de Ávila como en la Fiscalía Provincial de Medio Ambiente y Urbanismo de Ávila.
Un total de 472 animales exóticos han sido objeto de intervención, incluyendo especies como la tortuga leopardo, la tortuga de espolones, la tortuga mediterránea, diversas iguanas, gecos de varias variedades, tarántulas y el varano del Nilo, entre otros. La Guardia Civil ha estimado su valor económico en 85.000 euros.
La investigación fue iniciada en junio de 2023 por el Seprona de la Guardia Civil, tras la detección de múltiples irregularidades a través de las redes sociales.
Debido a estas irregularidades, se ha abierto una investigación contra cuatro personas por delitos relacionados con la fauna, como la estafa, la falsedad documental, el contrabando y la organización criminal. La operación ha sido ejecutada por Seprona, con el respaldo de personal de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) y Tragsatec, además de contar con la colaboración de agentes medioambientales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Los agentes verificaron que las personas involucradas formaban parte de una supuesta ONG que recaudaba fondos para el cuidado de los animales a través de donaciones obtenidas mediante publicidad en redes sociales. Además, se reveló que esta presunta ONG ofrecía cursos y oportunidades de voluntariado a individuos que laboraban sin estar registrados en la seguridad social.