El presidente de la Diputación, Santi Cabañero, revive la esencia del Viernes Santo en Hellín
En un emotivo Viernes Santo, el presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, participó en la tradicional subida al Calvario. Acompañado por la Banda de Música ‘Toni Gómez López’ de Cenizate, Cabañero se unió a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, marcando uno de los momentos más emblemáticos de la Semana Santa hellinera.
Esta celebración no solo representa una tradición arraigada en la comunidad, sino que también tiene un significado personal para Cabañero. Este año, su hijo hizo su debut en la banda musical, continuando así con el legado familiar que comenzó con el propio Cabañero a la edad de 12 años. “La Semana Santa de Hellín es algo que se siente desde dentro. Es emoción, identidad… una forma de entender y vivir las tradiciones”, expresó el presidente.
La Subida al Calvario: Tradición y fervor
La Subida al Calvario comenzó alrededor de las 07:30 horas desde la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, recorriendo el emblemático Camino de las Columnas hasta llegar a la ermita. Miles de personas, entre tamborileros y visitantes, acompañaron este ascenso que se convirtió en una experiencia única. El redoble incesante del tambor resonó en toda la ciudad, fusionando fervor y emoción en una imagen icónica de la Semana Santa española.
Este evento culminará con la solemne Procesión del Santo Entierro por la noche, caracterizada por el silencio y el recogimiento que envuelven esta festividad.
Música y unión intergeneracional
La música desempeña un papel fundamental en esta celebración. Según Cabañero, “no se entiende la Semana Santa sin la música, porque multiplica el sentimiento y el recogimiento”. Este año, además, se convierte en un hilo conductor entre generaciones al compartir padre e hijo esta experiencia simbólica por primera vez.
Cabañero destacó cómo esta celebración es acogedora y permite que cualquier persona se sienta parte integral de una tradición vivida intensamente. Además de su dimensión emocional, subrayó su impacto como motor turístico y económico para toda la comarca.
Compromiso con el patrimonio cultural
La Semana Santa de Hellín es reconocida por sus tamboradas —Patrimonio Inmaterial de la Humanidad— que reflejan el arraigo y orgullo comunitario. En este sentido, el Gobierno Provincial ha incrementado este año su apoyo a las cofradías y hermandades mediante una nueva línea de ayudas dotada con 90.000 euros para preservar este patrimonio cultural.
“Tenemos la responsabilidad de cuidar y proyectar lo que somos”, afirmó Cabañero enfatizando el papel crucial que desempeñan estas celebraciones como pilares culturales y económicos para la provincia. En reconocimiento a su dedicación a la comunidad, este año se ha nombrado al párroco José Agustín Martínez González como Tamborilero de Honor.
Asimismo, Amparo Orts Albiach fue distinguida como Tamborilera del Año 2026 por su apoyo a los hellineros en Valencia. Ambas distinciones fueron entregadas durante un acto celebrado frente a la escultura dedicada a los Tamborileros que cumple 50 años.