La escritora Espido Freire ha dado inicio a la feria del libro Cuenca Lee con un emotivo pregón en el que destacó la singularidad de esta ciudad, comparándola con un libro que invita a ser leído con calma. Durante su intervención, Freire subrayó la importancia del tiempo, la memoria y el silencio, elementos que han marcado su discurso.
“Nos reunimos para celebrar algo que no hace ruido, que no compite por nuestra atención y que, sin embargo, nos ha alimentado durante siglos: un libro”, afirmó la autora. En su reflexión, recordó que “leer es apartarse del mundo para volver a él de otra manera” y lamentó que en la actualidad el silencio se haya vuelto sospechoso.
Un acto de rebeldía
Freire enfatizó que en tiempos donde todo parece exigir una respuesta inmediata, el libro “nos espera”. Esta espera puede llevar a postergar la lectura para momentos futuros que nunca llegan. “Mientras tanto, se nos escapa el mundo que no está en este mundo”, advirtió.
La autora hizo hincapié en que leer requiere lo más escaso hoy en día: la atención. Además, propuso la lectura como un gesto de rebeldía, ya que mientras el mundo nos impulsa a acelerar nuestro ritmo de vida, los libros nos invitan a detenernos.
La esencia de la literatura
“La literatura no solo añade su tiempo al mundo; nos lo revela”, sostuvo Freire. También planteó una inquietud sobre el futuro de la lectura en una era dominada por las inteligencias artificiales. Según ella, estas máquinas “no saben leer”, ya que leer implica mucho más que simplemente recibir información.
A continuación, Freire compartió su conexión personal con Cuenca y sus autores. Afirmó que esta ciudad “sabe de tiempo, de capas y de silencio”, donde las cosas se revelan poco a poco, al igual que ocurre con los libros. “Un paseo por las calles de Cuenca se parece mucho a leer: hay que detenerse y mirar”, reiteró.
Un homenaje a los creadores locales
La escritora también rindió homenaje a varios autores como Federico Muelas, Diego Jesús Jiménez, Soco Cordente, y Raúl del Pozo, así como a artistas plásticos como Antonio Saura, Fernando Zóbel, Gustavo Torner, y Gerardo Rueda. Estos creadores han aportado su visión única sobre Cuenca, una ciudad que “no distingue la belleza del riesgo”.
Cerrando su intervención, Freire expresó su deseo de que la feria Cuenca Lee sea un espacio de pausa donde los asistentes puedan encontrar un libro significativo o redescubrir uno olvidado. La periodista Noelia Caballero presentó el acto inaugural, tras el cual Freire cortó la cinta junto a autoridades locales. La feria se llevará a cabo hasta el 3 de mayo.