Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo la detención de un individuo en la provincia de Cuenca, quien contaba con una orden judicial de ingreso en prisión por delitos de agresión sexual. Este fugitivo había eludido la justicia al escapar antes de su vista judicial y tras abandonar el dispositivo de localización que le había sido impuesto como parte de su condena para proteger a las víctimas.
Según información proporcionada por la Policía, el detenido acumulaba más de 40 denuncias por coacciones y amenazas hacia sus víctimas, además de tener antecedentes relacionados con violencia de género y otros delitos. Recientemente, había cambiado de género en un intento por evadir las condenas asociadas a sus crímenes contra la libertad sexual.
Fingiendo ser agente de la autoridad
La investigación se inició en abril, cuando los agentes tomaron conocimiento de la reclamación activa sobre este individuo. A través de las indagaciones, se determinó que era una persona extremadamente peligrosa con un perfil psicopático. Se hacía pasar por agente de la autoridad para acosar a sus víctimas y llevar a cabo represalias, que incluían incendiar vehículos o viviendas y utilizar material íntimo obtenido sin consentimiento.
Además, manipulaba a sus víctimas hasta el punto de incitarlas a cometer delitos en su beneficio contra terceros con quienes tenía conflictos manifiestos.
Detenido en un chalet en Montalbo
A medida que avanzaban las investigaciones, los agentes lograron localizar al fugitivo escondido en un chalet en Montalbo (Cuenca). Allí se encontraba ayudado por su actual pareja sentimental, quien adoptaba diversas medidas de seguridad para dificultar su seguimiento hasta el lugar donde se ocultaba. Esta persona le proporcionaba útiles diversos, incluyendo material deportivo para mantenerlo activo mientras permanecía oculto.
Finalmente, en la mañana del viernes, se estableció un dispositivo policial que culminó con la detención del fugitivo en el domicilio donde se encontraba escondido.