La Comisión 0,7 de Albacete ha llevado a cabo un emotivo acto de homenaje en el Museo Municipal, centrado en la figura de Carmen Muñoz Conde, quien fue reconocida a título póstumo por su dedicación y labor solidaria.
El evento congregó a representantes institucionales, entidades sociales y ciudadanos comprometidos con la solidaridad y la justicia social. La jornada se caracterizó por un profundo reconocimiento al trabajo silencioso y transformador de aquellos que dedican su vida a ayudar a los demás.
Un legado de compromiso
Carmen Muñoz Conde, cooperante y voluntaria de Albacete, destacó por su intensa labor en diversas entidades sociales. Su trabajo incluyó el desarrollo de proyectos destinados a apoyar y acompañar a comunidades vulnerables tanto dentro como fuera del país, según informó el Ayuntamiento en una nota de prensa.
Su dedicación hacia las personas más desfavorecidas, especialmente aquellas que enfrentan situaciones de pobreza o exclusión, la convirtió en un verdadero referente del voluntariado y la cooperación.
Reconocimiento a los cooperantes
La concejala de Cultura, Elena Serrallé, describió a Carmen como “un ejemplo por su compromiso social y su profunda vocación solidaria”, subrayando que “hizo del servicio a los demás su forma de vida”. En este sentido, recordó el impacto positivo que tuvo en comunidades vulnerables y pueblos remotos, mejorando sus condiciones de vida y generando oportunidades para quienes enfrentan mayores dificultades.
Serrallé también extendió el reconocimiento “a todas las personas cooperantes”, quienes representan lo mejor del ser humano al cruzar fronteras y dejar atrás la comodidad de sus hogares para ofrecer ayuda donde más se necesita. Estas acciones son fundamentales para tender la mano a aquellos que viven en situaciones extremadamente difíciles.