El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha hecho un llamado a la defensa de las instituciones en un contexto marcado por la "crispación" política. Durante su intervención en el acto del Día de la Región, celebrado en el Auditorio 'José Luis Perales' de Cuenca, subrayó que la principal obligación de un responsable público es proteger estas entidades.
García-Page destacó que el verdadero valor de defender las instituciones se manifiesta especialmente cuando no son del agrado de algunos. En este sentido, expresó su apoyo incondicional a aquellos que enfrentan ataques por cumplir con su deber, haciendo referencia al Poder Judicial, la Fiscalía y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. "Gracias, de todo corazón", añadió.
Defensa de las instituciones democráticas
El presidente regional enfatizó que todos los jueces, fiscales y agentes son "hijos de la democracia", así como las leyes que rigen sus funciones. Recordó que el PSOE ha sido el partido que más ha gobernado en relación con estos aspectos. Hizo hincapié en la necesidad de tener "las cosas claras", afirmando que tras 50 años de democracia, no se deben buscar responsabilidades fuera del sistema.
"Lo que tenemos, para bien o para mal, es lo que hemos decidido los españoles a través de nuestros representantes", afirmó García-Page. Defendió con firmeza a las instituciones, independientemente de quién esté en el poder.
Reflexiones sobre la transición y el futuro
Para García-Page, lo más valioso de Castilla-La Mancha es su ubicación "en el corazón de España", sin considerarse superiores ni inferiores a otras regiones. Lamentó que España se encuentre actualmente alejada del espíritu de la Transición y criticó el "frentismo y populismo institucionalizado". Como político con experiencia, instó a evitar llevar esta tensión a los hogares: "No discutan. La mayor parte del 90% de la tensión proviene de problemas políticos y no sociales".
Confió en que hay suficiente sentido común para superar esta situación y sugirió una lectura del Quijote como fuente de inspiración para un buen gobierno.
Un mensaje optimista sobre España
En su discurso, García-Page también advirtió contra caer en la trampa de considerar a España como un Estado fallido debido a los problemas existentes. "Este país funciona bien incluso cuando necesita corregirse", aseguró con orgullo.
Subrayó que ante noticias preocupantes sobre honestidad institucional, lo fundamental es garantizar el correcto funcionamiento del sistema democrático. A nivel regional, reivindicó el trabajo de los empleados públicos y los logros económicos alcanzados.
Finalmente, abogó por una moral optimista frente al ruido político actual y recordó que Castilla-La Mancha presenta un "horizonte limpio" donde se respeta al otro y se busca consenso. Concluyó señalando que celebraciones como esta son motivo de orgullo y un estímulo para seguir mejorando cada año.