El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su desacuerdo con las críticas que algunos miembros del Gobierno han dirigido hacia varios jueces. Durante su participación en los Desayunos Informativos, el socialista advirtió sobre el riesgo de caer en una dinámica similar a la del Partido Popular, que promovió la “teoría de la conspiración”. García-Page enfatizó que los cargos públicos tienen la responsabilidad de proteger el prestigio de las instituciones.
En este contexto, el presidente regional afirmó: “A quién tenga que ir a la cárcel, no les va a salvar pensar que hay una conspiración”. Esta declaración se produjo tras ser cuestionado sobre las discrepancias entre el ministro de Transportes, Óscar Puente, y una reciente declaración del Consejo General del Poder Judicial.
La crítica institucional y su impacto
García-Page subrayó que opinar es completamente válido, pero hizo hincapié en que “no es lo mismo la crítica de un medio de comunicación que la crítica de una institución”. En este sentido, destacó que las sentencias desfavorables pueden ser recurridas legalmente, en lugar de simplemente ser objeto de opinión.
Además, el presidente regional consideró que estas críticas no aportan nada positivo, ya que los jueces están habituados a recibir discrepancias sobre sus decisiones. De hecho, señaló que en muchas sentencias hay magistrados que expresan opiniones contrarias entre sí. Por ello, pronosticó que las teorías de la conspiración carecen de fundamento y siempre terminan donde deben terminar.