El órgano histórico de Lezuza ha recibido recientemente la bendición tras un proceso de recuperación respaldado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, que ha invertido un total de 28.000 euros desde 2020. La viceconsejera de Cultura y Deportes, Carmen Teresa Olmedo, hizo hincapié en la importancia de este acto al finalizar la ceremonia celebrada en la iglesia local.
Olmedo destacó ante los medios que las intervenciones realizadas han permitido avanzar significativamente en la restauración de este órgano, que posee un gran valor tanto histórico como artístico. Su estructura original sufrió daños severos a raíz de la Guerra Civil.
Detalles de la Restauración
La primera fase del proyecto se centró en el mueble y la caja del órgano, donde se restauraron elementos estructurales y decorativos que habían sido deteriorados por el tiempo, la humedad y el abandono. Posteriormente, se llevó a cabo la reconstrucción de componentes esenciales para su funcionamiento, como los secretos y tablones portavientos, que son cruciales para la distribución del aire necesario para producir sonido.
La intervención más reciente, financiada con una ayuda de 20.000 euros en 2024, se enfocó en la rehabilitación y conservación del cuarto de fuelles. Esta etapa incluyó mejoras en revestimientos, pavimentos, carpintería, tratamiento de estructuras de madera, pintura y renovación de la instalación eléctrica.
Importancia Cultural
Carmen Teresa Olmedo subrayó que estas acciones aseguran condiciones adecuadas para la conservación y futura operatividad del órgano. Además, refuerzan la protección del patrimonio cultural de Lezuza y contribuyen a preservar un legado histórico significativo para las generaciones venideras.
El órgano histórico está ubicado en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y es considerado una pieza destacada del patrimonio artístico y musical de Albacete. De estilo rococó, está elaborado en madera tallada, plateada y policromada, presentando una rica decoración que imita jaspeados.
A lo largo de la Guerra Civil, el órgano sufrió daños considerables que llevaron a la pérdida total de su parte instrumental; sin embargo, se logró conservar el mueble o caja del órgano, aunque este también se encontraba en un estado avanzado de deterioro.