El Diario Oficial de Castilla-La Mancha ha publicado el acuerdo del Consejo de Gobierno que establece la declaración de la Casa de la Tercia, ubicada en Campo de Criptana (Ciudad Real), como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.
La Consejería de Educación, Cultura y Deportes ha evaluado los informes y datos técnicos pertinentes, concluyendo que este bien posee los valores históricos necesarios para recibir la protección que otorga la legislación vigente a los Bienes de Interés Cultural. Esta decisión se detalla en el texto del acuerdo oficial.
Ubicación y características del edificio
Campo de Criptana se encuentra en el extremo nororiental de la provincia de Ciudad Real, al pie meridional de la Sierra de los Molinos, que se eleva alrededor de cien metros sobre la llanura manchega. La localidad se extiende desde el barrio del Albaicín hasta la estación del tren.
La Casa de la Tercia está situada en el centro del núcleo urbano, a aproximadamente 350 metros de la plaza Mayor. Este edificio ocupa el ángulo noroccidental de una manzana delimitada por las calles Concepción, Castillo, Huerto Pedrero y la plaza de la Tercia. En su entorno se encuentran otros edificios que también forman parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha.
Importancia histórica
Entre estos edificios destaca el Pósito Real, por sus similitudes funcionales con la Tercia, ubicado a solo 300 metros al norte, junto a la plaza Mayor. También es relevante el espacio donde se ubicaba el Convento de la Concepción, que abarcaba gran parte de la manzana donde hoy se encuentra su iglesia.
Las Tercias Reales eran un impuesto aplicado sobre la producción agropecuaria y algunas manufacturas locales. Consistían en un tercio del diezmo eclesiástico (10% de la producción) que originalmente debía ser destinado íntegramente a la Iglesia. Este impuesto fue cedido perpetuamente a los Reyes Católicos por el papa Alejandro VI como recompensa por la Conquista de Granada en 1494.
Estructura y uso del edificio
A lo largo del tiempo, aunque el impuesto pudo pagarse en moneda o en especie, durante sus primeros siglos predominó el pago en productos agrícolas. Para almacenar estos productos se construyeron edificaciones específicas conocidas como Casas de Tercia o Terceras. Estas construcciones eran grandes, sólidas y bien ventiladas, con pequeños huecos o rejas y un interior diáfano o dividido mediante pilares.
Estas casas podían incluir un espacio elevado para almacenar productos más delicados y tenían techos altos con cubiertas de teja. A menudo contaban con balanzas y utensilios para controlar el peso y volumen de los productos entregados. Además, solían tener portones amplios para facilitar el acceso desde los carros y estaban situadas cerca de espacios abiertos donde se realizaban las mediciones.
Documentación histórica
En el Archivo Municipal de Campo de Criptana existe una amplia documentación relacionada con cereales, precios y diezmos. Entre esta información destacan siete documentos vinculados específicamente a la Casa de la Tercia que han permitido profundizar en su historia. Estos documentos datan entre 1657 y 1848 e incluyen contratos para reparaciones y expedientes relacionados con su venta.
La noticia en cifras
| Descripción |
Cifra |
| Distancia a la plaza Mayor |
350 metros |
| Altura sobre la llanura manchega |
100 metros |
| Distancia al Pósito Real |
300 metros |
| Años de documentos históricos |
1657, 1708, 1710, 1815, 1818, 1832, 1848 |