El Ministerio de Sanidad ha hecho público un informe titulado 'Recomendaciones sanitarias en situaciones de incendios forestales 2026', donde se advierte sobre la alta toxicidad de las partículas PM2,5 generadas por el humo y sus efectos adversos en la salud, que incluyen problemas respiratorios, cardiovasculares y neurológicos.
Según un estudio europeo mencionado en el documento, las partículas finas PM2,5 derivadas de estos incidentes pueden ser más tóxicas que otras fuentes de contaminación, como el tráfico vehicular, debido a su composición química y su elevado potencial oxidativo. El informe indica que un leve aumento en la concentración de estas partículas se asocia con un incremento del 0,7% en la mortalidad general, cifra que asciende al 1,3% para enfermedades respiratorias. Además de los efectos conocidos sobre el sistema respiratorio y cardiovascular, se destacan otros riesgos relacionados con la exposición prolongada al humo.
Impacto en la salud neurológica
El documento también examina cómo el humo puede afectar al sistema nervioso. Las partículas más pequeñas tienen la capacidad de llegar al tejido cerebral. La evidencia científica sugiere que esta exposición podría influir negativamente en la salud neurológica a largo plazo y afectar temporalmente la concentración y atención en adultos.
Esta es la primera guía específica elaborada por el Ministerio para abordar los riesgos sanitarios vinculados a los incendios forestales. Coordinado por la Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral, el informe compila pautas de prevención y actuación ante una amenaza cuya peligrosidad ha aumentado debido al cambio climático.
Medidas recomendadas
El Ministerio enfatiza la necesidad de protegerse adecuadamente. Entre las recomendaciones principales se encuentran permanecer en interiores con ventanas cerradas y utilizar mascarillas FFP2 o N95 durante períodos de exposición. Se advierte que las mascarillas quirúrgicas, pañuelos o bufandas no ofrecen una protección suficiente contra las partículas del humo.
En lo que respecta a la salud materno-infantil, se destaca evidencia consistente que vincula la exposición al humo con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer en mujeres embarazadas. Además, se subraya el peligro adicional que representa la combinación entre humo y temperaturas extremas, lo cual incrementa el riesgo de erupciones cutáneas por calor, síncopes por deshidratación y golpe de calor, este último considerado una urgencia médica grave.
Cuidado del agua potable y bienestar emocional
En cuanto a la calidad del agua potable, se recomienda mantener vigilancia ante posibles contaminantes químicos o metales que puedan surgir del contacto entre cenizas y sedimentos con los suministros hídricos. Se hace especial hincapié en los lactantes, ya que un aumento puntual de ciertos componentes como los nitratos requiere seguimiento específico para asegurar su bienestar.
Desde una perspectiva psicológica, el informe señala que estas emergencias pueden provocar reacciones naturales como tristeza o ansiedad ante cambios en el entorno. Para los niños, es crucial ofrecer apoyo si se observan alteraciones en su conducta o rendimiento escolar y facilitar recursos para procesar adecuadamente estas experiencias.
Pautas de primeros auxilios
Entre las medidas recomendadas para protegerse dentro del hogar están mantener puertas y ventanas cerradas, evitar actividades que deterioren la calidad del aire interior -como fumar o usar aspiradoras- y limpiar cenizas con paños húmedos para evitar resuspender partículas. La guía también incluye instrucciones básicas sobre primeros auxilios ante quemaduras: para casos leves se aconseja aplicar agua fría durante 20 a 30 minutos; en quemaduras graves no debe retirarse ropa adherida a la piel.
Una vez extinguido el incendio, es recomendable no ventilar viviendas ni espacios cerrados hasta recibir instrucciones de las autoridades competentes. También se deben tomar precauciones adicionales con alimentos expuestos al humo o cenizas; los productos no envasados deben ser desechados si han estado en contacto directo con estos elementos. En productos sellados como latas o frascos es aconsejable limpiar bien el exterior antes de abrirlos.
Finalmente, Sanidad recalca la importancia de consultar regularmente el Índice de Calidad del Aire (ICA) y las páginas web específicas de cada comunidad autónoma para tomar decisiones informadas sobre ventilación del hogar o actividad física.