En su primer discurso como presidente de las Cortes regionales, tras haber sido nombrado en la sesión constitutiva de la novena legislatura de la cámara, Fernández Vaquero se ha comprometido a trabajar para lograr que Castilla-La Mancha sea "una tierra de progreso, igualdad, solidaridad y de confianza en sus gentes y sus posibilidades".
Y para alcanzar estos objetivos, se ha mostrado dispuesto a "dialogar, pactar, ser moderado y cercano", con el fin último de aprobar medidas que sirvan para impulsar el crecimiento de la región y "atender las situaciones de necesitad de los sectores y las personas más desfavorecidas", un reto que a su parecer es "una obligación política y moral" de los representantes públicos.
El diálogo ha sido uno de los ejes centrales de su discurso, pues ha apelado a su importancia en varias ocasiones y ha mostrado su disposición a él.
De hecho, ha considerado que los ciudadanos han cumplido con su obligación al depositar su voto en las urnas y ahora ha llegado el tiempo de los parlamentarios regionales: "ahora nos toca a nosotros trabajar para no defraudar sus expectativas y nuestra responsabilidad es responder a sus anhelos con esfuerzo y trabajo, consenso y con diálogo, mucho diálogo".
De este modo, ha hecho alusión a que el resultado de las elecciones ha dado lugar a unas Cortes con tres grupos parlamentarios y sin mayorías absolutas, un escenario que abre "un tiempo de entendimiento, para recuperar la confianza de los castellanomanchegos como pueblo y velar por los intereses de todos los ciudadanos por encima de los partidos políticos".
"No debemos olvidar que el fin último de nuestra labor como diputados es el servicio a la ciudadanía", ha señalado Fernández Vaquero al resto de diputados autonómicos que también hoy han tomado posesión de su cargo, y les ha insistido en que su función consiste en velar por el interés general de todos los ciudadanos.
En este sentido, ha reflexionado que no debe ocurrir que la región se dirija como su fuera "una organización gerencial, donde sólo se contempla la cuenta de resultados" sin ver la situación por la que atraviesan las personas y "no puede ser más sensible con las cifras que con los ciudadanos".
"Debemos preguntarnos qué región queremos ser y poner todo el empeño para llegar a serlo", ha animado Fernández Vaquero, que ha apostillado: "Es tiempo de ponerse a trabajar para que Castilla-La Mancha sea una tierra de progreso, igualdad, solidaridad y confianza en sus gentes y sus posibilidades".
Además, ha propuesto que las Cortes regionales sean "una institución pública, transparente eficaz y cercana al ciudadano", pues a su parecer, una de las causas que han causado desafección política en el ciudadano de la política ha sido "la lejanía con que a veces se han abordado sus problemas", lo que ha hecho que "se hayan dado cuenta de que son personas a las que acercarse una vez cada cuatro años".
Por ello, ha apostado por promover una cercanía "basada en la sinceridad y en la claridad", dos requisitos que a su juicio reclaman los ciudadanos.
Para Fernández Vaquero, la cercanía también significa que las Cortes "esté donde está la gente, en las calles, en los pueblos, en las ciudades, en los centros de trabajo, en los campos, en los hospitales, en las escuelas o en la universidad".
En este sentido, ha apostado por "promover y facilitar las vías de conexión con la ciudadanía, para alcanzar una comunicación fluida y el diálogo permanente con la sociedad" y por eliminar burocracia.
Incluso ha lanzado la propuesta de que los ciudadanos puedan hacer mociones para que el parlamento se pronuncie sobre asuntos de especial interés.
Fernández Vaquero, que ha tenido palabras de agradecimiento para sus compañeros de partido y de grupo parlamentario, su familia y también para los funcionarios de las Cortes, ha mostrado su disposición para conseguir que Castilla-La Mancha sea "una región unida" y ha confiado en sus posibilidades y aunque ha admitido que "no será fácil porque no se tienen todos los remedios para todos los males", se ha mostrado convencido de que juntos se pueden hacer "grandes cosas".
"Hoy tenemos la oportunidad de dar un giro y cambiar la realidad que sigue siendo difícil para muchos ciudadanos", ha animado Fernández Vaquero, que ha indicado que su primera tarea como presidente de las Cortes será convocar el debate de investidura del próximo presidente de la región.