de neumáticos de Seseña (Toledo), que ha arrasado hasta ahora el 70 % de ruedas y que es "muy difícil controlar", pues la montaña alcanza, en algunos casos, una altura superior a un edificio de siete plantas.
Como consecuencia de la previsiones meteorológicas, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha decidido evacuar a los vecinos de la urbanización El Quiñón, ubicada a escaso medio kilómetro del lugar donde se ha iniciado el incendio, si bien la previsión es que regresen a sus domicilios mañana mismo.
Los consejeros de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural y de Hacienda y Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo y Juan Alfonso Ruiz Molina, respectivamente, han ofrecido esta tarde una rueda de prensa para hacer balance de las primeras dieciocho horas de incendio.
Hasta el momento, los sanitarios solo han atendido diez llamadas relacionadas con este suceso, ninguna de gravedad, por las que dos personas han sido trasladas al centro de salud de Seseña y han sido dadas de alta, y otra se ha trasladado de manera voluntaria hasta el mismo, aunque también ha recibido el alta.
Los consejeros han explicado que el Gobierno regional ha decidido evacuar a los vecinos de la urbanización El Quiñon para evitar cualquier tipo de riesgo para la salud provocado por la nube de humo, pues la previsión es que durante la noche ésta baje y las partículas de azufre que surgen de la combustión de los neumáticos se encuentren a la altura del suelo.
No obstante, Ruiz Molina ha dicho que esperan que "mañana por la mañana" los vecinos de El Quiñón puedan volver a sus domicilios, tras realizar una evaluación de la situación. EFE
Locales cerrados, mascarillas agotadas y vecinos que se marchan por incendio
Algunos vecinos cercanos al incendio del cementerio de neumáticos localizado entre Valdemoro (Madrid) y Seseña (Toledo) han dejado voluntariamente sus casas unos días ante la proximidad del humo, que ha hecho que muchos locales echaran el cierre y que se agotasen las mascarillas en farmacias y ferreterías.
Muchos vecinos con niños pequeños o con personas mayores a cargo han optado por dejar sus viviendas durante el fin de semana después de pasar la madrugada y la mañana pendientes de la inmensa nube de humo procedente del fuego del vertedero, contra el que luchaban 16 dotaciones de bomberos de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha.
Y es que la posibilidad de que la lluvia prevista para esta tarde hiciera descender las partículas de la nube de humo ha despertado la inquietud de muchos habitantes de la zona, que han decidido pasar el fin de semana en casa de familiares.
Uno de los conserjes de la comunidad de vecinos ha explicado a Efe que la Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad han informado de que durante el fin de semana se reforzarán las patrullas de vigilancia "para evitar que se produzcan robos mientras las familias están fuera de sus casas".
Los que han decidido quedarse se han provisto de mascarillas para salir a la calle, y tanto es así que, como ha comprobado Efe, las farmacias y ferreterías de la zona se han quedado sin existencias, y muchos vecinos del residencial han tenido que desplazarse hasta Valdemoro para comprarlas.
Asimismo, el colegio y muchos establecimientos comerciales han echado el cierre.
El inicio del fin de semana ha motivado que a partir del mediodía muchos curiosos se desplazaran hasta la zona del incendio, donde trabajaban tres helicópteros, una avioneta y una decena de dotaciones de bomberos, además de efectivos de Protección Civil y Policía.
Entretanto, los vecinos lamentaban que se haya producido "una catástrofe" que "era previsible", como afirma Miguel, residente en las inmediaciones.
El cementerio de neumáticos lleva veinte años instalado en la zona, y sin embargo, según ha comentado a Efe otro de los vecinos, "hasta 2014 no se instalaron hidrantes de agua, y justo antes de las elecciones municipales empezaron a retirar ruedas, aunque durante poco tiempo".
Algunos vecinos de esta urbanización, donde residen unas 10.000 personas, coinciden en el diagnóstico de que el conflicto de competencias entre las comunidades de Madrid y de Castilla-La Mancha ha ralentizado la destrucción de los neumáticos.
Reabierta la R-4 a la altura de Seseña tras permanecer cerrada tres horas
La radial de peaje R-4 ha sido reabierta sobre las seis de la tarde tras permanecer cerrada a la altura de Seseña (Toledo) durante tres horas, según ha indicado Emergencias Comunidad de Madrid 112.
El cierre se ha hecho para facilitar los trabajos de reparación de tendidos eléctricos como consecuencia del incendio declarado esta madrugada en el vertedero de neumáticos situado a caballo de las comunidades de Castilla-La Mancha y Madrid, según la misma fuente.
El corte ha afectado a ambos sentidos de la R-4, desde el kilómetro 4,300 hasta el 32.
El foco del incendio que afecta desde la pasada madrugada al cementerio de neumáticos ubicado entre Seseña y Valdemoro se ha localizado en una zona de esta última localidad y se investigan sus causas.
Según la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, el foco del incendio se ha localizado en una parcela que pertenece a Valdemoro, localidad en la que se asienta aproximadamente un cuarto de la superficie del cementerio de neumáticos, considerado el más grande de Europa y acumula cinco millones de ruedas en unas once hectáreas.