“La denuncia principal se basa en la imposibilidad de dispensar un servicio de calidad y digno. En reiteradas ocasiones hemos demandado, en los órganos correspondientes, que sea solventada la carencia de personal en los centros dependientes de esta delegación. Arrastramos desde hace mucho tiempo un gran número de vacantes sin cubrir, a las que hemos de añadir las bajas y jubilaciones que se van produciendo.
Llega el verano y el problema se acentúa. Donde tenían que cubrir a cuatro trabajadores para que puedan disfrutar sus merecidas vacaciones, autorizan un contrato”. “Las cuentas no nos cuadran”, dicen. “La respuesta a la que recurren siempre es: “Hacienda no lo autoriza”. Pero ¿qué sabrá Hacienda? Tenemos centros en los que por imperativo, el trabajo es asumido por compañeros a los que se sobrecarga de manera extraordinaria continuamente, se deniegan los permisos que les corresponden y se deniegan las vacaciones hasta el punto que hoy todavía hay trabajadores en las categorías de auxiliar de enfermería y ordenanzas del CADIG ‘Albatros’ que no saben si podrán disfrutar de estos días”, señalan.
Resaltan desde este comité de empresa que “la situación es grave” y se añade que “se suple la falta de personal no respetando los mínimos establecidos por turno e incluso trabajando por debajo de éstos. Las consecuencias inmediatas recaen directamente en los y las residentes de nuestros centros, a los que por mucho que queramos atender como se merecen, es imposible, pues donde deberíamos estar tres estamos uno, o ninguno. Y en este caso, han de tener en cuenta que a quienes prestamos nuestros servicios son personas vulnerables, cuyas características físicas y psíquicas requieren especial trato y cuidado”.