Regeneración

martes 22 de julio de 2014, 22:20h
Miguel Ángel Vicente
Miguel Ángel Vicente

Ya empezamos de nuevo a marear la perdiz, a especular sobre la distinción entre el hambre y las ganas de comer, en tratar de inocular en el cerebro del pueblo descerebrado, que el Presidente del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, y el partido que lo sustenta en el poder,  el PP, han entrado al trapo de lo que denominan “regeneración democrática”, que suena a bombazo explosivo, pero que se queda en un nuevo mentidero de malsanas intenciones, en un canto de sirenas, en una canción sin música y sin letra, en un oxímoron al asumir la regeneración quienes han provocado la corrupción, es decir, por los propios degenerados causantes de la misma, y así, hasta luego Lucas.  ¿Es que para que un político no robe, hablando en román paladino, es necesaria una Ley que expresa y literalmente diga que “se prohíbe a los políticos de turno robar”?. ¿No basta con la ley moral, con la  ley natural, con la ley no escrita, ínsita a la naturaleza humana?. ¿No basta con el séptimo Mandamiento de la Ley que Dios le dio a Moisés en el Monte Sinaí “no hurtarás o no robarás”?.

En realidad, si de verdad preocupara a estos tipos la auténtica regeneración no se irían de vacaciones tan anchos y tan despreocupados, dejando para Septiembre el aprobado en asignatura tan procelosa y trascendental, como prioritaria y necesaria, y con tan escaso alcance que apuntan: abordar el aforamiento de los cargos públicos (vergonzoso estigma que nos separa y distingue de los verdaderos Estados de Derecho y Democráticos) y el que sea Alcalde y gobierne, por tanto, la lista más votada, aunque pueda ser superada, con creces, por una coalición de partidos minoritarios. Como escribe en ABC el pasado 6 de julio, Iñaki Ezkerra, “decir que se deja la regeneración para septiembre suena a chusco, a chiste, a promesa de Jaimito de ser bueno para el año que viene. La apelación moral conlleva la inmediatez en la autocorrección que se proclama; no permite la promesa del aprobado en septiembre”.

Pero, claro, su señorías han de dedicarse al descanso y al solaz, después del trabajo tan intenso, demoledor, agotador y tan escasamente remunerado, según manifiestan nuestros pobres políticos. Y siguiendo con el mimetismo del Gobierno anterior, ahí está la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, siguiendo los pasos de la Vice-Vogue, Fernández de la Vega, María Teresa, y empieza a dedicar el verano, en parte, a hacer las Américas, cómo no con cargo al Presupuesto Público, de momento, a Perú y a Chile, y luego dicen que el pescado es caro.

Analizando ambos temas, el del aforamiento ni quita ni pone rey y, en realidad, nada tiene que ver con la corrupción, ni directa ni indirectamente; y en cuanto al segundo, el que gobierne la lista más votada, ídem de ídem y no es sino una medida preventiva ante la hecatombe que se barrunta y vaticina para el PP en las elecciones municipales de 2.015, y no tiene otra finalidad que preservar el poder del partido que se estima se perderá si la formación “Podemos” irrumpe, como irrumpirá, en dichas elecciones, con la fuerza o, quizás, más, que en las europeas y su posible alianza de gobierno con IU y/o el PSOE y otras fuerzas de izquierdas. Y tal es el pánico desatado en las filas y huestes del PP, que éste, según manifiesta su Presidente, a la vez del Gobierno de España, está dispuesto a aprobar, sin apoyos que en las Municipales gobierne el partido más votado. Al hilo de prepararse “a huevo” las elecciones para seguir chupando del poder, ahí está también la modificación de la ley electoral de la Autonomía de Castilla La Mancha, aprobada por el Parlamento Autonómico anteayer, en virtud de la cual las provincias que recogen el mayor voto a favor del PP (Guadalajara y Toledo) han pasado a tener un número de escaños impar, a fin de aprovechar un pequeño resto de votos para arañar en cada una de las mismas un Diputado más para el Partido Popular, mientras que la tradicional provincia de escaños impar (Ciudad-Real), en la que venía sacando un Diputado más el PSOE, ha pasado a tener un número de escaños par, que favorece igualmente al Partido Popular: ¿No deberían las modificaciones de un calado tan profundo y trascendental contar con el requisito de una mayoría cualificada y no, simplemente, la simple, valga la redundancia?. Y ello pese a que nuestra querida Presidenta, María Dolores de Cospedal, nos haya vendido la burra en base a una reforma de la Administración tendente a rebajar el gasto público, reduciendo el número de Diputados en este Parlamento Autonómico de 49 a 33, con lo que, con esta modificación, puede que el Partido Popular se eternice en el Gobierno de Castilla La Mancha, con una, aunque ajustada, mayoría absoluta. Si entendemos de esta manera la regeneración que necesitamos urgentemente antes que el país se desplome y se convierta en la casa de “Tócame Roque”, que venga Dios y lo vea.

Ello pone de relieve la verdadera no voluntad de regeneración que corre por la médula del PP, para el que, que todo siguiera igual, sería un ideal. Y es que, si de verdad se quisiera una regeneración política en este país, lo tienen fácil y sencillo: promulgar una Ley de Punto y Aparte, por la que se  impidiera el ejercicio de cargo público a todos cuantos desde la Transición han ejercido y siguen ejerciendo un cargo de tal naturaleza, con la obligación añadida de ir desfilando, uno tras otro, sin prisa, pero sin pausa, ante un Tribunal “ad hoc”, para rendir cuentas de su gestión y del patrimonio propio, familiar y colateral. Y ello añadido y adobado con una catarsis global y en profundidad en la Administración Pública en general, impidiendo la arbitrariedad del funcionariado, tan al día, devolviendo a éste su verdadera función, cual es la de servir al ciudadano y no viceversa, que el ciudadano sirva al funcionario, evitando que los “carguetes” de designación o no a dedo, campen por sus respetos, haciendo de su capa un sayo, y convirtiendo su puesto y función en un cargo feudal desde el que fustigar inmisericordemente al ciudadano.

Y es que. la irrupción de “Podemos”, el partido de Pablo Iglesias, “el de la coleta”, ha originado una descomposición orgánico-intestinal en los miembros del PP. Y así se ha puesto de manifiesto en la recién clausurada Escuela de Verano, en El Escorial, patrocinada por FAES (la Fundación del PP, que se nutre de sustanciosas subvenciones públicas. ¿no podría empezar la regeneración por la supresión de la misma?) donde han ido desfilando los primeros espadas Populares, con un solo monotema, el de poner a parir a Pablo Iglesias, pero con tanta fruslería y torpeza como falta de argumentos y de razones, no consiguiendo sino hacer el ridículo, en su falaz intento de amedrentar a la ciudadanía, la cual ya está curada de espanto ante el espectáculo bochornoso que un día sí, y el siguiente también, viene ofreciéndole, en sesión continua, la “casta” que denigra y deplora Pablo Iglesias. Por cierto, que tal es la animadversión hacia el ciudadano Iglesias, que, con el apoyo del PP o sin él, le persigue como una mosca cojonera (insecto díptero de la forma de la mosca doméstica, pero con aguijón en vez de con trompa) la ex Presidenta de Madrid, la Condesa Doña María Esperanza Aguirre que, habiendo anunciado que se marchaba para dejar paso a la nueva generaciones, se ve que se ha hecho un lifting y pese a ser una sexagenaria como ella misma se autonomina, ahora se cree una modelo de pasarela y la ha tomado con el pobre Pablo Iglesias, tal como ocurría en el gallinero que en mi juventud teníamos en casa, cuando un pollo la tomaba con otro. Pero sobre este asunto, volveremos otro día.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

23 de julio de 2014

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