La Catedral de Albacete ha sido el escenario de un evento significativo en la tarde del pasado viernes, donde se presentó oficialmente el resultado de la restauración de sus grisallas. Este conjunto pictórico, ubicado en la sacristía, está formado por cinco murales manieristas del siglo XVI, considerados como uno de los ejemplos más destacados de esta técnica en Castilla-La Mancha, según lo indicado por la Diputación de Albacete.
Durante la presentación, se destacó que esta obra es uno de los conjuntos pictóricos más impresionantes de su tipo en toda España. La restauración se ha centrado en la limpieza de depósitos acumulados y en la consolidación de las capas pictóricas, permitiendo recuperar los contrastes originales que caracterizan estas obras. Así, se vuelve a apreciar su riqueza expresiva, lograda mediante una paleta monocromática con sutiles detalles en color.
Intervenciones destacadas
El acto contó con la participación del obispo de la Diócesis, Ángel Román Idígoras; el delegado de Patrimonio del Obispado, Luis Enrique Martínez; el restaurador Pablo Nieto y el historiador Luis Guillermo García Sahúco, miembro del Instituto de Estudios Albacetenses. También estuvieron presentes representantes institucionales como los concejales del Ayuntamiento de Albacete, Alberto Reina y Llanos Navarro, así como el diputado provincial del Área Social, José González.
González subrayó "el gran resultado" obtenido tras los trabajos realizados y felicitó a todos los profesionales involucrados en el proyecto. Destacó además la colaboración entre la Junta Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM) y el Obispado como una suma de esfuerzos que ha devuelto el esplendor a este valioso conjunto artístico. “Recuperamos un tesoro para la ciudadanía albacetense”, afirmó González, resaltando que ahora podrán disfrutarlo mientras se garantiza su adecuada conservación para el futuro.
Un hito para el patrimonio albaceteño
Por su parte, Reina enfatizó que “la recuperación del patrimonio histórico y artístico albaceteño tiene hoy un hito fundamental” gracias a esta restauración. Las grisallas son descritas como un verdadero tesoro compuesto por cinco grandes pinturas manieristas que han recuperado su esplendor original. “Impresiona ver estas imágenes en este entorno”, añadió.
El concejal también contextualizó la importancia de la Catedral de Albacete como un monumento admirable. Con sus paredes adornadas por un enorme lienzo obra de Don Casimiro Escribá y sus grandiosas columnas renacentistas, ahora se suman las recién restauradas grisallas. Además, mencionó que una nueva iluminación exterior impulsada por Iberdrola contribuirá aún más a resaltar este edificio singular, que ha acumulado diversos estilos arquitectónicos a lo largo de los siglos y se erige como un faro de espiritualidad y cultura para la ciudad.