El Ayuntamiento de Albacete ha sufrido un cambio importante esta semana, la expulsión de Pedro Soriano como concejal de Ciudadanos deja sin mayoría absoluta el pacto PP-Ciudadanos Albacete. Este último partido decidió expulsar a Pedro Soriano porque en la investidura de Javier Cuenca decidió que no era de recibo apoyar al gobierno del PP y se abstuvo. Esa abstención le ha costado la expulsión de Ciudadanos, demostrando una vez más este partido su falta absoluta de transparencia, independencia y democracia interna. La pregunta que habría que hacerles a los políticos de Ciudadanos Albacete es si le habían dicho a sus concejales antes de las elecciones que tendrían que apoyar al PP, porque si se lo habían dicho a ellos al resto de personas votantes de Albacete los habían engañado.
Lo cierto es que esa expulsión ha hecho que ahora Pedro Soriano está fuera de Ciudadanos y sea concejal con adscrito, porque ha decidido que el acta de concejal es suya y no tiene razón para devolver a Ciudadanos, como este partido pretendía.
Ahora la mayoría absoluta que sumaban PP y Ciudadanos no existe. Hay 10 concejales del PP y 3 de Ciudadanos, les falta uno para los 14 que serían la mayoría absoluta. En cambio la suma de PSOE (8), Ganemos (5) y Pedro Soriano (1) nos dan los 14 que son mayoría absoluta, por lo que la oposición tiene la mayoría.
No puede haber moción de censura que consiga mover al alcalde del PP porque hace unos años se cambiaron las leyes, para evitar que hubiese tránsfugas que cambiasen mayorías en ayuntamientos. Ahora en caso de una moción de censura la mayoría absoluta serían 15, porque el concejal no adscrito aumenta en uno esa mayoría, por tanto los 14 que sumarían la izquierda y este concejal no serían suficientes para cambiar a Javier Cuenca.
Lo que sí puede hacer esta oposición, si se unen los dos grupos de izquierdas y el concejal no adscrito es sumar una mayoría que puede decidir cualquier iniciativa municipal. Todas las que presenten ellos pueden ser aprobadas y todas las que presente el PP o Ciudadanos ser rechazadas. Se da la paradoja de la que la oposición es mayoría y puede decidir en las cosas que se hagan en la ciudad, pero la alcaldía seguirá siendo del PP y Javier Cuenca y sus concejales seguirán en el Gobierno, un gobierno menor porque en cuestiones que tengan que pasar por pleno será la oposición la que decida.