entró en el almacén y le quitó de un bolso algo más de 1.200 euros, que según el presunto ladrón, un hombre de nacionalidad marroquí, le debía el propietario del establecimiento.
El dueño le sorprendió cogiendo el dinero y hubo un forcejeo que terminó con denuncia de lesiones del propietario del establecimiento en una rodilla, por los que estuvo cerca de un mes sin poder trabajar.