autora de un robo con violencia, después de agredir a su casera para robarle 200 euros.
La Delegación del Gobierno ha explicado que la víctima de los hechos alquiló una habitación a otra mujer. Surgieron desavenencias por la convivencia entre arrendadora y arrendataria, que desembocaron en una ruptura. Cuando trataban de concretar los pagos pendientes, la ahora detenida agredió a la víctima para arrebatarle doscientos cincuenta euros.