En un ejercicio denominado 'Sky Soldier', paracaidistas de ambos países entrenan la interoperabilidad de sus ejércitos con actuaciones que permiten familiarizar a cada parte con los procedimientos y armas del otro.
El ejercicio comenzó el pasado 25 de febrero con la participación de la Segunda Bandera de la Brigada Paracaidista española, con 326 efectivos, y el 1-503 Batallón de la 173 Airborne Brigade americana, y 637 paracaidistas, además de 122 vehículos, según ha asegurado hoy en una exposición a los periodistas el teniente coronel Francisco Calvo, director del ejercicio.
En el campo de maniobras albaceteño han realizado saltos en paracaídas, ejercicios de "fuego real", manejo de armas, explosivos y tiro de mortero con el objetivo de "mejorar la interoperabilidad" entre las unidades de ambos países, conocer mutuamente los métodos y procedimientos utilizados y "comprobar que ellos pueden usar nuestro material y ellos el suyo", ha comentado Calvo.
Trabajar de forma coordinada sirve para "buscar soluciones y que durante una operación real podemos intercambiar información", ha añadido el teniente coronel español, quien ha explicado que la nieve y, sobre todo, el fuerte viento de los primeros días de ejercicio frustraron dos lanzamientos en paracaídas.
Por parte estadounidense, el jefe del batallón, Michael Wagner, ha destacado que las maniobras son "una colaboración provechosa" que sirve para tener ya una experiencia de la que aprender "en caso de hacer un despliegue conjunto".
Wagner ha concluido que el ejercicio también demuestra "la implicación de Estados Unidos con Europa y los aliados de la OTAN".