para los aficionados del Alba que eran la gran mayoría. Nada más iniciarse el partido penalti y expulsión, injusta o rigurosa, se puede denominar como se quiera. En el descanso un chaparrón de los grandes que dejó las gradas vacías y el público buscando refugio en la parte cubierta del estadio. En la segunda parte dos goles más y derrota dolorosa de los locales.
En la grada, regreso de Parrita otra vez, entrega de premios en el campo a la Peña de Albacete en Madrid y momentos de poca alegría.